A menos de un mes de las elecciones generales del 12 de abril, un informe de Horizonte Laboral —entidad independiente dedicada al análisis de políticas laborales— concluye que ninguno de los 34 planes de gobierno presentados ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) propone reformas de fondo para reducir la informalidad laboral, que afecta a más del 70% de los trabajadores peruanos.
El estudio, basado en revisión exhaustiva de los documentos y entrevistas con expertos, advierte que las propuestas se limitan a soluciones de corto plazo, de bajo costo político y sin mecanismos claros de implementación, dejando intactas las causas estructurales de la precariedad: alta rotación, contratos temporales indefinidos, débil fiscalización y falta de estabilidad laboral.
“El empleo está presente en la campaña, pero de forma acotada, superficial y políticamente cómoda. La pregunta clave para el 2026 no es quién promete más empleo, sino quién está dispuesto a asumir los costos políticos de reformar un mercado laboral que reproduce informalidad y precariedad hace décadas”, señala el informe.
Horizonte Laboral identificó 11 ejes críticos para combatir la informalidad: emprendimiento, brecha educación-productividad, transición formación-empleo, desarrollo de capacidades, inserción laboral, protección social, regulación laboral, fiscalización, seguridad y salud en el trabajo, gobernanza y diálogo social, y precarización laboral.
Sin embargo, las propuestas se concentran en productividad, emprendimiento (216 iniciativas) y regulación laboral (95), mientras que temas sensibles como la duración de contratos temporales (solo 5 propuestas), fiscalización (21, sin detalles operativos) y seguridad y salud en el trabajo (apenas 3) reciben mínima atención.
“Las reformas estructurales para reducir la informalidad están prácticamente ausentes”, concluye el documento. Incluso en el sector formal, persiste la alta rotación y precariedad, sin que los planes aborden una reforma integral —algo pendiente por más de 30 años.
La protección social (salud y pensiones) aparece como eje transversal en casi todos los partidos, pero de manera genérica y sin profundidad técnica. El informe destaca patrones ideológicos: izquierda enfatiza regulación, protección social y diálogo (aunque declarativo); derecha prioriza productividad y capacidades laborales, pero sin atacar causas raíz de la informalidad.
La mayoría de propuestas carece de precisión: no incluyen instrumentos concretos, estimación de costos ni cronogramas de ejecución. “Predominan las iniciativas ambiguas, lo que limita su capacidad de transformar el mercado laboral”, advierte Horizonte Laboral.
En un contexto donde la informalidad supera el 70% y el empleo juvenil y femenino enfrenta brechas persistentes, el informe urge a los candidatos a pasar de promesas superficiales a compromisos reales con reformas que enfrenten la estabilidad contractual, fortalezcan la fiscalización y mejoren la gobernanza laboral. De lo contrario, el próximo gobierno heredará un mercado de trabajo que sigue reproduciendo pobreza y exclusión.







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