La Unión Europea reconoció este viernes en la cumbre de Bruselas que no puede sustituir a corto plazo el servicio satelital estadounidense Starlink del que depende el Ejército ucraniano para sus comunicaciones y operaciones con drones en el frente de guerra. La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, admitió esa limitación e instó a activar cuanto antes los recursos comunitarios para ofrecer una alternativa a Kiev.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, viajó a la cita centrada en el futuro presupuesto de la UE para garantizar el respaldo del bloque a las defensas de su ejército. En su discurso ante los líderes europeos pidió 70.000 millones de euros adicionales y sostuvo que la guerra costará 155.000 millones de euros el próximo año.
Interrupciones en el sistema satelital
El Ejército ucraniano ha mostrado alarma por las restricciones en el sistema de internet de los satélites Starshield, propiedad de SpaceX, utilizado para las comunicaciones en el campo de batalla. Según el relato de Zelenski, las limitaciones comenzaron a inicios de esta semana y provocaron la cancelación de operaciones en varias unidades militares.
El mandatario advirtió que la interrupción pone en riesgo vidas civiles porque Ucrania depende de esos servicios para interceptar drones rusos, que en la última noche mataron a tres personas en la región de Járkiv, de acuerdo con autoridades locales. Aunque señaló una mejoría de la red, precisó que aún no se ha restablecido por completo.
Una fuente del Ministerio de Defensa de Ucrania citada por la agencia Reuters declaró que los receptores Starshield solo funcionaban a velocidades de hasta 160 km/h, lo que dificulta su uso en misiones militares. Otras fuentes citadas bajo anonimato por Reuters señalaron que las restricciones habrían sido ordenadas por la Administración Trump, hipótesis que la Casa Blanca rechazó este viernes.
"Contamos con la Agencia Europea de Defensa, que ha mapeado todas las capacidades críticas y los esfuerzos que nos faltan y que tenemos que cumplir", manifestó Kallas a su llegada a la segunda jornada de la cumbre.
Presupuesto y discrepancias internas
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, aseguró junto a Zelenski que "el apoyo de la UE es más firme que nunca". Sin embargo, al interior del bloque emergieron discrepancias sobre el alcance del compromiso financiero: Austria y los Países Bajos cuestionaron la eficacia de esa política ante la ausencia de avances diplomáticos.
Consultado por el pedido ucraniano, el presidente francés, Emmanuel Macron, consideró que "es demasiado pronto para dar una cifra". "Por el momento, nos mantenemos dentro del presupuesto de 90.000 millones que se debe desembolsar y estamos estudiando todas las solicitudes adicionales", agregó. Macron afirmó además que los Veintisiete trabajan para ayudar a Ucrania a reforzar su capacidad de resistencia en imágenes por satélite y sistemas de alerta temprana, y zanjó: "No abandonaremos a Ucrania".
Sobre las negociaciones de paz, Zelenski calificó como una "parodia" los intentos de reiniciar el diálogo con Rusia mediados por Estados Unidos y aseguró que el Kremlin "no quiere conversaciones de ningún tipo". Kallas afirmó no apreciar "ningún indicio por parte de Rusia de que quieran detener esta guerra o de que tengan interés en algún tipo de tregua o paz".
Sanciones y defensa aérea
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, fue categórica: "Una cosa está absolutamente clara: no levantaremos ninguna sanción a menos que Rusia detenga esta guerra". Kallas anunció un acuerdo para no devolver los activos rusos congelados a menos que el Kremlin pague reparaciones a Ucrania y confirmó que los Veintisiete trabajan en un nuevo paquete de sanciones.
Los líderes europeos también coincidieron en la necesidad de garantizar medios de defensa aérea a Ucrania, que padece escasez de sistemas de interceptación Patriot de fabricación estadounidense. Tras reunirse el jueves con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Zelenski aseguró que los aliados europeos cuentan con suficientes misiles interceptores para que Ucrania supere el invierno.
En la agenda de la cumbre figuraron además el endurecimiento de la política migratoria, la crisis de Ceuta y la respuesta a los ataques híbridos, la mayoría atribuidos a Moscú. Zelenski criticó el acuerdo entre la Administración Trump y Moscú para importar diésel ruso: "El acuerdo sobre el diésel nunca será suficiente para compensar el impacto del estrecho de Ormuz en los mercados mundiales. Pero sí pondrá más dinero directamente en el bolsillo de Putin para financiar esta guerra". Macron respaldó esa postura al señalar que el pacto "no es bueno para nadie".









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