Las rutas terrestres y los oleoductos construidos por los países del Golfo pueden reducir parcialmente el impacto de una interrupción en el estrecho de Ormuz, pero todavía están lejos de reemplazar este estratégico corredor marítimo, por donde circula una parte fundamental del petróleo y gas que abastece al mercado mundial. El estrecho, ubicado entre Irán y Omán, permite el tránsito diario de alrededor de 20 millones de barriles de petróleo y derivados, equivalente a aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de crudo transportado por mar. Cerca del 80 % de estos cargamentos se dirige hacia países asiáticos. Además, por esta vía pasa casi una quinta parte de las exportaciones globales de gas natural licuado. Arabia Saudita dispone del oleoducto Este-Oeste, conocido como Petroline, que conecta sus campos petroleros con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. Esta infraestructura puede transportar hasta siete millones de barriles diarios en situaciones de emergencia. Emiratos Árabes Unidos cuenta, por su parte, con el oleoducto Habshan-Fuyaira, que conduce el crudo hacia el golfo de Omán sin atravesar Ormuz. Sin embargo, la capacidad realmente disponible de estas rutas permitiría desviar solamente entre 3,5 y 5,5 millones de barriles diarios, una cantidad considerablemente inferior al volumen habitual del estrecho. A ello se suman limitaciones en terminales portuarias, costos logísticos y amenazas contra estaciones de bombeo y depósitos. Irak también busca ampliar sus alternativas mediante los oleoductos Kirkuk-Ceyhan, Kirkuk-Baniyas y el proyecto Basora-Áqaba. No obstante, estas iniciativas enfrentan dificultades políticas, financieras y de seguridad. En el caso del gas, la vulnerabilidad es mayor. Qatar depende casi totalmente de Ormuz para exportar gas natural licuado y actualmente no posee una ruta alternativa de gran escala. Por ello, los expertos consideran que los nuevos corredores pueden diversificar el suministro, pero no garantizar plenamente el flujo energético si el estrecho permanece cerrado durante un periodo prolongado.
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