El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó el viernes una medida provisional que prohíbe toda actividad de las casas de apuestas en línea, incluido el patrocinio deportivo. La decisión, adoptada en plena campaña por la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, ordena retirar la publicidad de las llamadas 'bets' hasta el 5 de octubre, aunque no precisa sus efectos sobre el fútbol.
Lula justificó la medida en los efectos nocivos de las apuestas en la salud pública y el alto endeudamiento de las familias brasileñas. "O Lula acaba con las apuestas o las apuestas acabarán con Brasil", declaró el mandatario tras las quejas de los equipos. Para el presidente, las 'bets' representan "apenas" 7% de los ingresos de los clubes.
El peso de las apuestas en las finanzas de los clubes
Catorce de los veinte clubes de la primera división del Brasileirão tienen una casa de apuestas en línea como patrocinador principal. Ese dinero representó 34% de los ingresos comerciales de los equipos en 2025, unos US$ 200 millones, según la firma Galapagos Capital.
El Flamengo, vigente campeón de la Libertadores y del Brasileirão, tiene con Betano el mayor contrato de patrocinio en la historia del fútbol sudamericano: US$ 46 millones anuales. Ese monto equivale a lo que el club pagó este año por el mediocampista Lucas Paquetá, una operación que rompió el mercado sudamericano.
"¿Cómo voy a pagar a Paquetá?", dijo en un podcast el presidente del Flamengo, Luiz Eduardo Baptista.
El dirigente advirtió que la prohibición "pone en peligro los ingresos futuros, los contratos que hemos firmado, los pagos que tenemos que hacer". Betano también patrocina el Brasileirão y la Copa de Brasil. La Confederación Brasileña de Fútbol recibe unos US$ 14 millones anuales por la aparición de la marca en el nombre de las competiciones, según la prensa especializada.
Incertidumbre y respuestas institucionales
El gobierno propuso una mesa de diálogo con los clubes esta semana, pero fue aplazada hasta después de la primera vuelta de las elecciones del domingo, indicó a la AFP una fuente del ministerio de Deportes. El Senado tiene 120 días para decidir si convierte la medida provisional en ley.
Las principales asociaciones de casas de apuestas solicitaron el lunes al tribunal supremo suspenderla por "inconstitucionalidad". El Flamengo anunció este miércoles que se pliega al recurso.
Expertos advierten sobre la incertidumbre que enfrentan los equipos, con una posible devaluación de sus activos comerciales y eventuales demandas en su contra.
"Una empresa endeudada, una empresa sin seguridad jurídica que no puede honrar sus compromisos, sufre una devaluación", dijo a la AFP Fabiana Bentes, del centro de estudios sobre economía del deporte Sou do Esporte.
"La pérdida" es "muy grande", afirmó el dueño del Cruzeiro, Pedro Lourenço. "Estamos reflexionando, revisando las cuentas. No es fácil cuantificar hoy su magnitud", agregó. El club de Belo Horizonte recibirá apoyo económico del gobierno estatal de Minas Gerais, que anunció esa ayuda para los clubes locales que queden sin patrocinio.
El Santos suspendió su contrato con una casa de apuestas, cuyo logo dejará de aparecer en la camiseta del equipo en el partido del viernes contra el Sao Paulo, confirmó a la AFP una fuente del club.
El presidente del Fluminense, Mattheus Montenegro, llamó la atención sobre las dificultades que tendrán los equipos para encontrar nuevos patrocinadores. "Es obvio que esto devalúa el activo, porque cualquier empresa que tenga interés en patrocinar un club de fútbol tendrá a casi todos los clubes disponibles al mismo tiempo", dijo a CNN Brasil. "Hace que la camiseta pierda valor de mercado", agregó.
El dominio regional bajo amenaza
Una nota conjunta divulgada por varios clubes alegó que los ingresos de las apuestas en línea han "impulsado el fútbol brasileño hasta el punto de dominar" las competiciones sudamericanas. Los patrocinios de apuestas en clubes de Brasil empezaron a aparecer en 2019, ocupando el espacio que había dejado Caixa Economica Federal, un banco público.
Desde entonces, 12 de los 14 finalistas de la Libertadores fueron equipos brasileños. Con una chequera robusta, los clubes del país del fútbol consolidaron una ventaja deportiva sobre sus vecinos sudamericanos. Según el sitio especializado Transfermarkt, nueve de los diez clubes más valiosos de la región son del Brasileirão.
La medida provisional está en vigor, pero su futuro depende del Senado y de la decisión del tribunal supremo sobre el recurso de inconstitucionalidad. Mientras tanto, los clubes ajustan sus cuentas y evalúan el impacto de una pérdida que, según sus dirigentes, aún no pueden cuantificar.









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