Más del 10 % de las localidades costeras monitoreadas en el mundo muestra un descenso significativo de sus niveles de agua subterránea durante varios años, condición que las vuelve vulnerables a la intrusión de agua salada, según un estudio publicado en la revista Nature Water. El fenómeno puede tornar inutilizable el agua para consumo humano.
La investigación reunió observaciones de aproximadamente 480 000 localidades costeras entre 1990 y 2024, con datos provenientes de más de 20 fuentes. A escala global, cerca de la mitad del agua potable y una cuarta parte del agua de riego provienen de fuentes subterráneas.
Annika Nolte, científica de datos de la Universidad de Bremen, en Alemania, y autora principal del estudio, calificó los resultados como una “advertencia”. Según dijo, el trabajo ofrece “una amplia mirada global a los riesgos existentes” e identifica “regiones específicas en las que deberíamos priorizar la gestión y el monitoreo”.
Una infiltración difícil de detectar
Nolte señaló que la entrada del agua salada no siempre es fácil de percibir. “Las aguas subterráneas, al estar ocultas bajo tierra, no son directamente visibles, lo cual representa un problema”, explicó a Mongabay.
Entre las áreas que los datos del estudio identifican como altamente susceptibles figuran Los Ángeles, San Francisco, Houston y el sureste de Florida, en Estados Unidos. La autora reconoció como limitación de la investigación la escasez de datos para localidades del Sur Global.
“Tan solo un 1 % de agua de mar es suficiente para contaminar el suministro de agua potable, por lo que esto supone una gran preocupación para los gestores del agua en las regiones costeras”, advirtió Holly Michael, profesora de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Delaware (EE. UU.), en un correo electrónico a Mongabay.
Michael no participó en este estudio, aunque ya había publicado otros artículos con los autores. La especialista describió la intrusión de agua salada como “una amenaza muy seria en las zonas costeras”.
El nivel del mar, otro factor
El aumento global del nivel del mar por el cambio climático incide de manera distinta según el lugar, pero en general modifica la pendiente tierra-mar y reduce la presión de salida del agua subterránea necesaria para evitar la salinización.
El estudio concluye con una cifra que dimensiona el problema: más del 10 % de los sitios monitoreados ya muestra caídas sostenidas de sus niveles freáticos, lo que los coloca en la zona de riesgo señalada por los investigadores.









Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.