La guerra en Oriente Medio sigue golpeando a la economía mundial. El Fondo Monetario Internacional recortó su previsión de crecimiento global para 2026 de 3,3% a 3,1% y advirtió que el conflicto con Irán está elevando los precios de la energía y alimentando nuevas presiones inflacionarias. Según el organismo, la inflación mundial subiría a 4,4% este año, en un contexto marcado por mayores costos de transporte, incertidumbre en los mercados y temor a interrupciones prolongadas en el comercio. Un golpe que va más allá de la región De acuerdo con el FMI , el impacto ya no se limita a los países directamente involucrados. Las economías importadoras de energía aparecen entre las más expuestas, mientras que los países con menos margen fiscal podrían enfrentar un deterioro más rápido de sus finanzas públicas. Kristalina Georgieva pidió a los gobiernos aplicar apoyos focalizados y evitar subsidios generalizados, al considerar que estos podrían agravar los desequilibrios. El organismo también estimó que la demanda de financiamiento de emergencia podría crecer hasta 40.000 millones de dólares si la crisis se prolonga. Mercados tensos y riesgo de mayor inflación El reporte se conoce mientras continúan las tensiones por el bloqueo naval impulsado por Estados Unidos sobre puertos iraníes y persiste la incertidumbre sobre el tránsito energético en torno al estrecho de Ormuz . Aunque algunos mercados reaccionaron con cautela ante la posibilidad de nuevas negociaciones, el FMI sostuvo que el mayor riesgo sigue siendo una crisis prolongada de oferta . El mensaje es claro: un conflicto regional puede traducirse en alza de combustibles, alimentos y fertilizantes en distintos continentes, afectando de manera directa a hogares, empresas y gobiernos.