El reciente atentado contra una de las sedes del Ministerio Público en Trujillo ha puesto en evidencia la falta de preparación estratégica en la lucha contra el crimen organizado en la región. A raíz de este ataque, el Gobierno dispuso la intervención de las Fuerzas Armadas para apoyar a la Policía Nacional del Perú (PNP) en el control territorial, pero el ministro de Defensa, Walter Astudillo , reconoció que hasta el momento no existe un plan estratégico definido para coordinar dichas acciones. Según Clara Giraldo para Infobae . En declaraciones a RPP Noticias , Astudillo explicó que el plan de control territorial recién está en proceso de elaboración y que, aunque los militares ya han sido desplegados, estos solo “acompañarán” a la PNP en patrullajes y operativos. “La participación de las Fuerzas Armadas, que se dará mediante acciones en apoyo a la Policía Nacional del Perú, tiene que estar basada en un plan y una estrategia. Ese día (22 de enero), se acordó con el jefe de la región de La Libertad que se presentaría al Ministerio del Interior un plan para su evaluación y aprobación,” explicó el titular del Mindef. Sin embargo, hasta el momento, dicho plan no ha sido presentado formalmente, dejando en suspenso la estrategia que guiará la intervención militar en Trujillo y otras zonas afectadas por la creciente inseguridad. El rol de las Fuerzas Armadas en el control territorial El ministro precisó que la función de las Fuerzas Armadas será limitada y de apoyo a la Policía, que continuará siendo la principal responsable del orden interno. “Las Fuerzas Armadas realizarán patrullajes a pie y participarán en operativos específicos, pero el control interno seguirá a cargo de la Policía Nacional,” detalló. La falta de un plan claro ha generado críticas por parte de diversos sectores. Para muchos analistas, esta situación refleja una reacción apresurada del Ejecutivo ante la creciente ola de criminalidad en Trujillo, sin una evaluación adecuada de las medidas más efectivas para combatir el problema. Alcalde de Trujillo pide toque de queda El alcalde de Trujillo, Mario Reyna , ha solicitado al Gobierno la implementación de un toque de queda como medida para frenar los actos delictivos y mejorar la seguridad en la ciudad. “Desde el punto de vista municipal, ayudaría bastante a descargar todos los problemas de servicio público. Hemos planteado el toque de queda a partir de la una de la madrugada,” declaró Reyna en una entrevista con ATV . El burgomaestre también señaló que, tras el atentado contra la sede de la Fiscalía, se ha notado una mayor presencia policial en algunas zonas de la ciudad. Sin embargo, insistió en que esta medida no es suficiente y pidió al Ejecutivo proporcionar más recursos y equipamiento para enfrentar la inseguridad ciudadana. Críticas a la estrategia del Gobierno El exministro de Defensa y actual congresista Roberto Chiabra se sumó a las críticas, señalando que el despliegue de militares sin un plan estratégico es una “reacción repetitiva” que no aborda las raíces del problema. “El crimen organizado, especialmente el transnacional, requiere un enfoque diferente. El estado de emergencia no ha logrado disuadir a los criminales ni reducir los índices delictivos,” sostuvo. Chiabra también destacó la importancia de diferenciar entre seguridad ciudadana y seguridad nacional , recordando que la responsabilidad de la primera recae en la Policía, mientras que los problemas relacionados con el crimen organizado deben tratarse como una cuestión de seguridad nacional. “El artículo 137 de la Constitución permite el uso de las Fuerzas Armadas en el control del orden interno durante un estado de emergencia, pero eso no significa que esta sea la solución definitiva. Hay que trabajar en una estrategia integral,” enfatizó. Inseguridad en Trujillo: un problema creciente Trujillo, la capital de La Libertad, es una de las ciudades más golpeadas por la violencia y el crimen organizado en el país. El reciente atentado contra la sede del Ministerio Público, que dejó daños materiales y sembró el miedo entre los ciudadanos, es solo uno de los episodios más recientes de una larga lista de hechos delictivos. Según las autoridades, la región ha sido escenario de múltiples atentados con explosivos, asesinatos por sicariato y extorsiones, muchas de ellas vinculadas a organizaciones criminales como ‘Los Compadres’ . Estas bandas operan con total impunidad, aprovechando la falta de recursos y coordinación entre las autoridades para combatirlas. En respuesta a esta crisis, la presidenta Dina Boluarte aseguró que las fuerzas del orden tomarán “el control” de Trujillo para garantizar la seguridad de la población. No obstante, las declaraciones del ministro de Defensa sobre la inexistencia de un plan estratégico han generado dudas sobre la efectividad de estas medidas. El impacto de la falta de planificación Expertos en seguridad han señalado que el despliegue de militares sin una estrategia clara puede generar más problemas qu