El Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú (Sutep) anunció el inicio de una huelga indefinida a nivel nacional a partir del 16 de octubre, en respuesta a lo que consideran una desatención prolongada de sus demandas por parte del Gobierno central. La decisión fue oficializada tras una serie de reuniones sindicales en las que se evaluó el clima de insatisfacción docente en todo el país.
Aumento salarial presidencial reaviva malestar gremial
La dirigencia del Sutep calificó de “inoportuno” el reciente incremento salarial otorgado a la presidenta Dina Boluarte, que elevó su remuneración a S/ 35,568 mensuales. Según el sindicato, este aumento evidencia que existen recursos fiscales suficientes para atender el pliego de reclamos de los maestros. “El sustancioso incremento a una gobernante desaprobada crea condiciones para futuras acciones de lucha”, expresó el Sutep en un pronunciamiento público.
Entre las principales exigencias figuran la mejora del salario básico docente, el pago de la deuda social, la asignación presupuestal para infraestructura educativa y el respeto a la negociación colectiva. Desde el Sutep se sostiene que, si hay fondos para incrementos en las altas esferas del Ejecutivo, también debe haber para dignificar la labor de los educadores, muchos de los cuales laboran en condiciones precarias.
Clima de tensión y llamado al diálogo
La convocatoria a la huelga ocurre en un contexto de baja aprobación gubernamental y descontento social, factores que, según la dirigencia, justifican la radicalización de sus medidas de protesta. A la fecha, el Ministerio de Educación no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la paralización ni ha confirmado la apertura de una mesa de diálogo inmediata.
El Sutep ha señalado que la huelga se mantendrá “hasta que el Gobierno atienda sus justas demandas” y advierte que se evaluarán futuras acciones en caso no haya avances concretos.




