LA VOZ DE LA MUJER
Denesy Palacios Jiménez
27.09.22
“El Perú vive hoy con dos pandemias, la que afecta nuestra salud, que amenaza a toda la población sin distingo de ninguna naturaleza, y la pandemia política. Esta segunda surge sin considerar la primera, el problema de nuestra clase política, cree que ocupar un lugar de alta dirección o representatividad es para caer en el oportunismo y aprovechar para enriquecerse. Acostumbrados a acomodar las normas, reglamentos a su antojo, porque en su viveza lo único que persiguen es perpetuarse en el poder.
Aunque aún no estamos libres de los males que afectan a nuestra salud. Los golpes que hemos recibido por la cuarentena y la pérdida de familiares, compañeros de trabajo y amigos, así como las demás privaciones, eran con el objetivo de salvar lo más elemental que es nuestra vida; sin embargo, lejos que estas medidas duras nos saque lo humano que hay en cada uno de nosotros, y seamos buenas personas, que pensemos con una mentalidad más planetaria, ni siquiera hemos llegado a la conciencia social, de velar por nuestro prójimo, por nuestros hermanos, por nuestros conciudadanos.
Nos queda en este momento defender la institucionalidad, es decir, el respeto al sistema democrático, a las leyes; el pueblo clama por modificar la actual constitución, por entreguista de nuestros recursos a las empresas extranjeras y por el poco apoyo o defensa hacia los peruanos, conocemos cómo se manejan estos acuerdos, hasta conseguir los beneficios de coimas de empresas favorecidas para la ejecución de las obras.
El asunto es que en el Perú la extrema izquierda, con sus grupos subversivos, hizo un genocidio en la población más vulnerable; y la extrema derecha, por lo consiguiente, caso el Baguazo.
No tenemos partidos políticos que avizoren la gran transformación del país, sino que los mercaderes de la política solo están pensando en las repartijas.
Cada proceso eleccionario nos trae la esperanza de retomar el timón del poder que defienda los intereses de los hombres y mujeres peruanos, pero el asunto es tan delicado porque la justicia y el Ministerio Público poco apoyan en la lucha contra la corrupción, y es por eso que se avanza a pasos muy pequeños, por tanto, obstáculo, en lugar de sumarnos y empujar el carro que se llama Perú, a ello se suma un grupo de leedores de noticias, que lejos de dedicarse a informar y contribuir a formar conciencia, hacen todo lo contrario, guiados por el interés mercantilista.
Digamos basta a todos los entretelones de clientelaje; es importante que tomemos conciencia del daño que le hacemos a nuestra patria, con los ataques por ejemplo de toda índole al presidente de la república, todo por el ansia de vacarlo para ocupar ese cargo.
Es tiempo que las universidades retomen el papel de formar no solo profesionales, sino los líderes que deben gobernar los distritos, provincias, regiones y el gobierno central.
Creo que es tiempo de decir basta a estos malos peruanos, que porque no ganan las elecciones generan inestabilidad política y hacen que se genere la incertidumbre económica, que hace más pobres a los pobres y genera miseria, abandono en las personas vulnerables.
Aprendamos a votar por programas y por hombres o mujeres que nos garanticen con su vida personal un buen tratamiento social, y mucha capacidad profesional para resolver los problemas con carácter técnico, y sobre todo nos haga renacer la esperanza y la confianza entre nosotros mismos, en nuestra gente y en los gobernantes que ya hemos visto en la región de Huánuco, el hecho de venir de capas sociales muy golpeadas o de zonas rurales no nos han garantizado un trabajo probo en favor de la región que impulse su desarrollo.




