El nuevo rol de la banca digital

banca digitalPor Luis Barrueta

Recientemente, el premio nobel de Economía 2001, Michael Spence, a lo largo de su gira por Sudamérica, en un Seminario Anual del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES) en Lima-Perú, sostuvo que la pandemia tuvo impactos negativos en la economía mundial, pero además creó un incremento dramático en el avance de tecnologías digitales que está dando pie a la oferta de nuevos servicios, e ingresos más grandes, además de oportunidades nunca imaginadas para las empresas y las personas.

Antes de la pandemia, los bancos y otras entidades financieras ya contaban con utilidades digitales como aplicaciones, banca por internet y billeteras móviles en su portafolio. Con la llegada del coronavirus, su uso se multiplicó y se incorporaron algunas funciones nuevas. En este momento ya es habitual realizar los pagos de bienes y servicios, por medio de transacciones bancarias digitales o realizar el pago del taxi con algún aplicativo asociado a un banco.

La aceleración de la bancarización digital crea muchas oportunidades como el hecho de evadir la utilización de efectivo para recibir ingresos o hacer pagos, el ingreso a nuevos canales de financiamiento y la relación con compañías de servicios financieros como las Fintech. Pero también representan nuevos desafíos para los negocios financieros, que tienen que desarrollar procesos más eficaces e integrar utilidades digitales que, a la vez, brinden seguridad y confiabilidad.

Por tanto uno de los mayores desafíos de la banca digital es la integración de la gente de mayor edad, Las cuales perciben la banca digital de una forma negativa, debido a la disponibilidad del internet, PCs y teléfonos inteligentes, hasta el miedo y desconfianza al uso de utilidades digitales.

Para hacer más simple la inserción de la gente de mayor edad, hay que simplificar los procesos y administrar tácticas anteriores a la adopción de utilidades digitales. En la coyuntura de hoy, los adultos mayores, al ser población vulnerable, buscarán servicios financieros sin salir de casa, esto representa una enorme ocasión para adherirlas a esta novedosa forma de entrega de servicios financieros. Sin embargo, es difícil el sendero de transición de la población adulta, más que nada rural y/o poco incorporada a las utilidades digitales, por lo que podría ser primordial replantearse objetivos realistas de incorporación a futuro.

Por otro lado unos de los socios estratégicos para la masificación del avance de la banca digital son las compañías “Fintech”, que más que una compañía son un modelo de negocio, que significa proveer servicios financieros (Fin) mediante el uso intensivo de la tecnología (Tech). 

En contraste con un banco que centraliza numerosos servicios financieros prestados de forma simultánea de manera física, el modelo FinTech apuesta por servicios puntuales y especializados como transacciones, pagos, remesas, cambio de monedas, préstamos online, factoring, asesoría financiera, operaciones con cripto monedas, etc.

En el modelo FinTech no se utiliza dinero en efectivo, los servicios son 100% virtuales y no se necesita la presencia física del cliente. Por ejemplo, hablemos del fenómeno Yape que es una billetera electrónica del Banco de Crédito del Perú (BCP). 

La FinTech del BCP se desarrolló en el 2017 y hoy atiende a más de 7 millones de personas, de los cuales 1.5 millones son personas que no poseían una cuenta bancaria en el BCP. 

Lo mismo pasa con las alianzas estratégicas entre Banco Sabadell en México y Fintonic, la FinTech de españa enfocada en finanzas personales; también está la que existe entre BBVA y Uber, para que los conductores de Uber puedan tener una billetera digital y gestionarla; y la unión entre Rappi y los bancos Banorte en México y Davivienda en Colombia.

El futuro inmediato es que se potenciarán las alianzas e integraciones entre bancos y compañías FinTech, priorizándose la generación de valor en pos del usuario y de la industria financiera en general. 

Cerca de este fenómeno emergen figuras como los “neobancos” que es la unión de una FinTech y un banco para prestar servicios financieros; y el “banking as a service” que facilita la activación de interfaces de los bancos, para que las compañías FinTech logren desarrollar servicios financieros para sus usuarios.

Para culminar esta corta opinión, recordemos las expresiones del científico inglés Charles Darwin “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”.  Que tengan un bonito día mis estimados amigos, hasta la próxima.