EDITORIAL. Con los crespos hechos

Como no podía ser de otra manera, el Tribunal Constitucional (TC) declaró ayer infundada la demanda competencial que solicitara el expresidente del disuelto Congreso, Pedro Olaechea.

El tribuno Carlos Ramos explicó que el defenestrado Congreso, desde que inició su gestión en julio de 2016, lo hizo con el objetivo de obstaculizar la labor del expresidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK), de forma reiterativa incluso, hasta con el actual presidente Martín Vizcarra.

El magistrado Ramos fue enfático al sostener que el expremier Salvador del Solar solicitó la cuestión de confianza, por la forma irregular en la que el Congreso decidió elegir a algunos miembros del Tribunal Constitucional, cuyos postulantes contaban con serios cuestionamientos; los excongresistas, dicho sea de paso, luego de hacer esperar al expremier en una sala contigua por cerca de dos horas y posteriormente tratar de bloquear su ingreso, le negaron la cuestión de confianza y con la soberbia de ser mayoría continuaron con la votación, como se pudo apreciar por las diferentes señales de TV, restándole valor a la solicitud del expremier del Solar.

Esta actitud sirvió para que el presidente Marín Vizcarra decidiera disolver el desprestigiado y repudiado Congreso, medida que fue recibida con agrado por la ciudadanía, y convocó a elecciones para renovar este Poder Legislativo.

Por otro lado, como era de esperarse, los tribunos Blume, Sardón y Ferrero votaron en contra, por sus inclinaciones y muy probables acercamientos con la ‘Señora K’.

Asimismo, declararon la legalidad del futuro proceso electoral para elegir a nuevos congresistas, esperando que la población lo haga con madurez y responsabilidad, y que la cura no resulte peor que la enfermedad.