La posible ampliación del Mundial 2030 a 64 equipos reabrió el debate sobre el margen de clasificación de las selecciones sudamericanas. En ese contexto, el periodista Peter Arévalo, conocido como Mr. Peet, lanzó un contundente mensaje dirigido a la selección peruana: si no logra clasificar en un escenario con hasta 9.5 plazas para Conmebol, debería dejar de competir.
El cálculo de los cupos y el ultimátum
Según la versión atribuida al presidente de Conmebol, Alejandro Domínguez, el Mundial del Centenario contaría con 64 participantes. De confirmarse, Argentina, Uruguay y Paraguay —mencionados como anfitriones— ya figurarían como clasificados, lo que dejaría al resto del continente compitiendo por un número elevado de plazas directas y adicionales.
Mr. Peet planteó el cálculo de forma frontal. “Ahora se habla de que ya están clasificados Uruguay, Paraguay y Argentina por Sudamérica. Se habla de 6.5 cupos, más tres adicionales. Estamos hablando de 9.5”, expresó. Luego instaló la pregunta que, según su mirada, definirá la narrativa de las Eliminatorias: “¿Quién va a hacer el ridículo histórico de quedar fuera del Mundial en la Conmebol? ¿Quién?”.
En su remate, incluyó a Perú dentro de los candidatos a cargar con ese estigma si no aprovecha el contexto. “¿Quién va a quedar en la historia como la selección más ridícula en la historia de las Eliminatorias, al quedarse fuera de un Mundial cuando hay 9.5 cupos? Y lo digo con el riesgo de que pueda ser Perú. Si no vas a un Mundial en el que de 10 equipos clasifican 9.5, no compitas más”, concluyó.
La propuesta de Alejandro Domínguez
Apenas terminó la Copa del Mundo 2026, disputada en Estados Unidos, México y Canadá y ganada por España, el calendario del fútbol internacional giró hacia 2030. En ese contexto, una publicación de Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, instaló una discusión inmediata sobre el número de participantes.
El dirigente escribió en redes sociales: “¡El próximo se juega en casa! En 2030 se viene el Mundial de Uruguay, Argentina y Paraguay, Una gran oportunidad para el fútbol, para celebrar el Centenario de la Copa del Mundo con una competencia con 64 equipos”. La frase se viralizó y fue interpretada como una confirmación de una nueva ampliación, después del estreno del formato de 48 selecciones en 2026.
La reacción fue inmediata porque, hasta ese momento, no se había oficializado una modificación adicional al esquema implementado en 2026. El mensaje del titular de la Conmebol pareció dar por hecho el salto de 48 a 64 participantes y, en paralelo, reforzó la idea de que el torneo tendrá un fuerte componente simbólico por los 100 años de la primera edición.
Con el correr de las horas, Domínguez publicó una segunda intervención para evitar lecturas definitivas. En ese nuevo texto sostuvo: “Trabajamos para que el Mundial 2030 se dispute con 64 selecciones en homenaje al Centenario de la Copa del Mundo”. El cambio de tono trasladó el foco desde una certeza hacia una intención impulsada desde la confederación sudamericana.
Seis países, un torneo y el peso del Centenario
Más allá del debate por el cupo, el Mundial 2030 ya cuenta con un esquema de sedes distribuido. Según lo previsto, el torneo tendrá partidos en Argentina, Uruguay, Paraguay, España, Portugal y Marruecos, en un formato que busca conmemorar el siglo desde el nacimiento del campeonato.
La referencia a Sudamérica responde a la carga histórica de la primera Copa del Mundo, organizada en Uruguay. En ese marco, la edición 2030 contempla encuentros inaugurales en los tres países sudamericanos mencionados, mientras que el resto del calendario se desarrollará en la península ibérica y el norte de África.
Con esa estructura como base, el planteo de una ampliación a 64 seleccionados suma otra dimensión al proyecto: más plazas en juego, un cuadro más extenso y un rediseño que impactaría en clasificación, calendario y distribución de partidos, aunque esos detalles no fueron abordados en los mensajes difundidos.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.