El futbolista argentino Matías Pourrain relató las semanas que vivió bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), tras ser detenido el mes pasado en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood, en Florida, cuando se disponía a viajar con su equipo para disputar un partido de semifinales.
Pourrain, centrocampista de 34 años que juega para el Miami United FC, fue liberado el 28 de agosto bajo fianza de 20.000 dólares, más de tres semanas después de su detención. En declaraciones al medio Local 10, calificó lo vivido como una de las peores semanas de su existencia.
"Es una situación realmente horrible", expresó el jugador tras estar detenido en tres centros distintos, incluido uno en Miramar, cuyas condiciones describió como inhumanas.
La detención y el paso por los centros del ICE
De acuerdo con el relato del propio futbolista, la detención ocurrió el 6 de agosto cuando se preparaba para un partido en Los Ángeles y pasó el control de seguridad del aeropuerto. Durante su estancia en el centro de Miramar, señaló que estuvo esposado a una silla durante las primeras 24 horas y que la comida era inaceptable, lo que lo llevó a no comer durante días.
"Éramos 68 personas en una habitación pequeña; ni siquiera podía moverme", dijo Pourrain.
Tras su paso por Miramar, fue trasladado a otro centro en Florida y luego a Texas, donde finalmente quedó en libertad bajo fianza. Desde su llegada a Florida en 2019, el deportista mantuvo un permiso de trabajo y renovó su licencia de conducir en julio, según la información difundida por Local 10.
"Me duele porque amo este país y he vivido aquí siete años. No me merezco nada de esto. Nunca tuve antecedentes penales", señaló.
La defensa del jugador, encabezada por la abogada Regina de Moraes, sostiene que Pourrain ingresó a Estados Unidos en 2019 con una visa de turista y que posteriormente inició una solicitud migratoria que continúa pendiente. Según la letrada, el trámite nunca fue rechazado y el futbolista cuenta con un permiso de trabajo vigente. "Matías no tiene ningún delito. Nunca fue arrestado por DUI, violencia doméstica, robo, nada", aseguró de Moraes al diario argentino Olé, en declaraciones recogidas por Claro Sports.
La abogada relató además cómo se produjo el arresto en el aeropuerto: tres hombres vestidos de civil se acercaron al jugador, le preguntaron su nombre y luego lo separaron del grupo. "No hubo ninguna conmoción ni una pelea, nada", indicó de Moraes, quien aseguró que Pourrain no se resistió y que pudo avisar a sus compañeros que estaba siendo detenido. La defensa considera que el caso representa un "área gris" de la legislación migratoria y busca que el futbolista obtenga la libertad bajo fianza, un monto que, según la letrada, podría ubicarse entre 3.000 y 5.000 dólares, aunque la cifra mínima podría ser de aproximadamente 1.500 dólares, dependiendo de la decisión de un juez de inmigración.
El hermano del futbolista, Juan Pourrain, contó al canal C5N que fueron los compañeros del club los primeros en avisar que Matías no había regresado al avión. "Se lo llevaron diciendo que en diez minutos volvía. Pero no lo devolvieron", relató. Al día siguiente, el jugador logró hacer una llamada de apenas cinco segundos y luego pudo comunicarse para advertir que "lo están presionando y obligando a firmar para deportarlo". En declaraciones al canal TN, su hermano describió la situación con más detalle: "Lo tienen ahí adentro encerrado con criminales o con cualquiera que haya estado ilegal o cometiendo delitos. Lo que estamos pidiendo es sacarlo y, si tiene que ir a la entrevista, que siga desde su casa, si no es un riesgo para nadie".
La versión del Departamento de Seguridad Nacional
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) comunicó a Local 10 que Pourrain solo contaba con autorización para permanecer en Estados Unidos durante un periodo de seis meses, excediendo así el tiempo permitido. La agencia también refutó las alegaciones sobre un trato inhumano en los centros de detención del ICE.
Según el comunicado del DHS, "las afirmaciones de que existen condiciones precarias en los centros de detención de ICE son FALSAS", y subrayó que los estándares de detención son superiores a los de muchas prisiones que albergan a ciudadanos estadounidenses. De acuerdo con esa versión, todos los detenidos cuentan con tres comidas diarias, agua potable, ropa, ropa de cama, duchas, jabón y artículos de aseo personal.
Trayectoria y respaldo del club
Pourrain nació en Argentina y desarrolló buena parte de su carrera en el ascenso de ese país, con pasos por Real Pilar, San Martín de Burzaco y Mercedes, entre otros clubes. En Real Pilar vivió uno de sus momentos más recordados: en junio de 2019 integró el plantel que logró el ascenso a la Primera C y, el 7 de marzo de ese año, el equipo derrotó 1-0 a Vélez Sarsfield en los 32avos de final de la Copa Argentina, una de las sorpresas más resonantes de aquella edición del torneo.
Después emigró a Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades deportivas. Allí pasó por Miami Beach FC, Miami City FC y Miami United FC, hasta instalarse en el Club de Lyon FC, una institución con sede en Winter Park, Florida, que compite en la National Independent Soccer Association (NISA), el tercer nivel del fútbol estadounidense, paralelo a la MLS. Se desempeña como mediocampista, aunque también cumple funciones de delantero según las necesidades del equipo. Además de su actividad en la NISA, el futbolista participa en el Showtime FC, un equipo de la Baller League, una variante del fútbol 6 contra 6 bajo techo que cuenta con el respaldo de figuras como Ronaldinho, Usain Bolt y el streamer Speed.
El Miami United expresó su respaldo al jugador tras conocer su detención. "Matías no solo es un futbolista excepcional, sino, sobre todo, una persona aún mejor y una parte importante de la familia de Miami United", señaló la institución en un comunicado difundido en sus redes sociales, en el que aseguró estar colaborando con su familia y sus representantes legales. Por su parte, el Club de Lyon FC lanzó una campaña en sus redes sociales bajo el nombre "Ayuda para traerlo a casa" y emitió un comunicado en el que subrayó que Pourrain "no es un criminal" y que simplemente se trasladaba de una ciudad estadounidense a otra. La institución afirmó también que el jugador tiene identificación del estado de Florida y que trabajó y pagó los impuestos correspondientes.
Según la familia y el club, la situación migratoria de Pourrain le impedía salir de Estados Unidos —hacerlo significaba perder la posibilidad de reingresar—, por lo que sus vuelos eran siempre domésticos. Su hermano señaló que otros cuatro jugadores decidieron no subirse al avión ese día por temor a vivir algo similar. Fuera de las canchas, el argentino convive con su pareja, Stefanía Almandoz, también argentina, que reside en Estados Unidos con una visa de estudio.
El caso de Pourrain se dio a conocer en medio de un contexto de operativos migratorios en Estados Unidos. El futbolista tiene un proceso migratorio en trámite y su defensa sostiene que el trámite nunca fue rechazado. El pago de la fianza no cerraría el proceso migratorio y, según lo difundido, se espera que las autoridades no le impongan una orden de deportación. Hasta el momento, no se precisó si el jugador continuará vinculado a su club ni cuáles serán los siguientes pasos de su situación legal.









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