Greg Oden, exnúmero 1 del Draft de la NBA de 2007, reveló en el podcast Road Trippin Show que su intención inicial era quedarse un segundo año en la universidad de Ohio State, pero su entonces entrenador, Thad Matta, lo disuadió de forma tajante. "En realidad quería regresar a la universidad, pero mi entrenador se me rió en la cara cuando le dije que quería volver. Me dijo: 'Vas a ser un pick top-2 del Draft. Tienes que irte'. Dijo que me haría un flaco favor si me dejaba volver a la universidad", contó Oden en el programa junto a Channing Frye, excompañero suyo en los Portland Trail Blazers.
La anécdota corresponde a los meses previos al Draft de 2007, cuando Oden venía de deslumbrar en su único año con los Buckeyes. Esa temporada en la NCAA le valió numerosos reconocimientos individuales y lo puso en el escaparate para competir por el número 1 con Kevin Durant, que brillaba en los Texas Longhorns.
De Ohio State a la cima del Draft
Finalmente, casi contra pronóstico, Greg Oden fue seleccionado como número 1 por los Portland Trail Blazers, que buscaban un pívot dominante para unirlo a un bloque joven liderado por Brandon Roy y LaMarcus Aldridge. Kevin Durant fue elegido en la segunda posición por los Seattle Supersonics.
Los caminos de ambos tomaron rumbos opuestos. Durant se consolidó como una superestrella y uno de los mejores anotadores de la historia de la liga, mientras que la carrera de Oden quedó marcada por graves lesiones de rodilla. El pívot se sometió a una intervención antes de jugar su año rookie y no debutó en la NBA hasta la temporada 2008-09, la que debía haber sido su segunda campaña. Entre lesiones y pasos por el quirófano, su carrera terminó de forma prematura en 2013-14, con solo 105 partidos disputados en la liga.
Salud mental y una nueva etapa
Con el paso de los años, Oden admitió haber sufrido problemas de salud mental durante su carrera debido a sus recurrentes problemas de rodilla. Actualmente disfruta de su vida familiar y ejerce como mentor y especialista en educación financiera para atletas.
"Cuando realmente tuve que evaluarme a mí mismo, empecé a darme cuenta, y fui intencional con esto cuando me retiré, tratando de averiguar quién era. Todo siempre había sido sobre el deporte. Pero entonces, cuando me lo quitaron, ¿quién soy yo?", reconoció Oden en The Pivot hace unas semanas.
"Tuve que evaluarme a mí mismo, y me di cuenta de que era un mentor. Realmente me gusta hacer esto. Realmente me gusta hablar. Realmente me gusta ayudar a la generación más joven, o incluso ayudar a otros. Ahora estoy tratando de entrar en el mundo de las charlas públicas porque mi historia no es una historia de baloncesto. Es una historia de vida", relató.
El peso del número 1
El caso de Oden suele citarse entre las elecciones más cuestionadas de la historia del Draft. Medios como La Vanguardia lo incluyen en su lista de los peores números 1, junto a casos como el de Michael Olowokandi (1998), Kwame Brown (2001) o Anthony Bennett (2013). En ese mismo Draft de 2007, Al Horford también quedó por detrás de Oden en la elección.
En 2016, ya retirado, Oden había asumido públicamente esa etiqueta: "Sé que seré recordado como el mayor pufo de toda la historia de la NBA pero en realidad no puedo hacer nada al respecto. Si estuviera sano me encantaría seguir jugando, pero no puedo", declaró entonces. En esa etapa regresó a Ohio State para retomar sus estudios y dar sus primeros pasos como entrenador asistente.
Las lesiones le impidieron tener una carrera sostenible. En cinco temporadas en Portland solo jugó 82 partidos, se perdió su año rookie por una lesión en la rodilla derecha y en la temporada 2009-10 sufrió una lesión en la rodilla izquierda cuando empezaba a despuntar. Después pasó por Miami Heat y la Liga China antes de retirarse, como la sombra del pívot que llegó a ser comparado con Bill Russell antes de ser elegido número 1 por delante de Durant.










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