El espectáculo de medio tiempo de la final del Mundial 2026, que enfrentó a Argentina y España, se extendió por 27 minutos, casi el doble de los 15 que permite el reglamento del fútbol. La FIFA había asegurado que el show no duraría más de once minutos, pero el descanso completo superó ampliamente ese límite, generando críticas de aficionados y medios internacionales.
La presentación, que incluyó a Madonna, BTS, Shakira, Justin Bieber y Coldplay, entre otros, fue calificada por muchos espectadores como “vergonzosa” y “ridícula” en redes sociales. El actor Tom Cruise, encargado de abrir el show, divagó sobre el fútbol como “un lenguaje que se habla sin palabras” y su intervención fue tildada de “cringe” por varios medios. La BBC, por su parte, confirmó que no retransmitiría el espectáculo, tal como hizo con la ceremonia de apertura de Qatar 2022.
Un show de 27 minutos que vulnera el reglamento
La duración del espectáculo generó controversia no solo por su contenido, sino por el riesgo médico que implica para los futbolistas: el enfriamiento muscular tras un parón tan largo puede aumentar el riesgo de lesiones. La FIFA, sin embargo, no se ha pronunciado sobre la violación del límite de 15 minutos establecido por la International Football Association Board (IFAB).
El show contó con la participación de Madonna, quien abrió desde el interior de un balón gigante y luego subió a un vehículo pilotado por Ronaldo y Ronaldinho. BTS interpretó 'Dynamite', Shakira cantó el himno de rigor y The Electric Mayhem, la banda de Muppets, tocó 'Seven Nation Army'. Justin Bieber ofreció una balada acústica y Los Muppets de Barrio Sésamo cerraron junto a Coldplay y un coro infantil de Staten Island.
La estrategia de la FIFA: 'americanizar' el fútbol
Según el diario El País, la final es el segundo intento de la FIFA por implantar el fútbol en Estados Unidos, pero esta vez han sido los códigos culturales del país los que se han impuesto al deporte. Las criticadas pausas de hidratación, presentadas como medidas médicas, son en la práctica parones publicitarios similares a los de los deportes estadounidenses. Durante todo el torneo, estas pausas generaron más de seiscientos minutos de espacios publicitarios adicionales.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha comparado abiertamente el torneo con el Super Bowl, presumiendo de una audiencia equivalente a “104 Super Bowls” en un mes. La organización no ha ocultado sus intenciones comerciales con este Mundial, según la información disponible.
La FIFA llevaba tres décadas intentando que el fútbol calara entre el público estadounidense sin lograrlo del todo. Vista la final, ha decidido que el fútbol se parezca un poco más a lo que ese público ya consume. Para las ediciones de 2030 y 2034, Netflix, Disney y YouTube ya negocian los derechos de retransmisión en Estados Unidos.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.