La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) presentó un reclamo formal ante la organización del Mundial 2026 por una serie de incidentes ocurridos en la antesala del partido de dieciseisavos de final frente a México. A través de un comunicado oficial, el organismo expresó su rechazo a acciones que, según consideró, atentan contra los valores que debe promover una Copa del Mundo.
Comunicado de la FEF
En el pronunciamiento, la FEF señaló que las situaciones registradas “distan mucho de los principios de juego limpio, equidad y unidad que un mundial de fútbol debería representar”. Asimismo, indicó que espera una respuesta de las autoridades correspondientes para garantizar que este tipo de episodios no vuelvan a repetirse durante la competencia.
La federación también hizo un llamado a reforzar las medidas de seguridad para proteger a la delegación ecuatoriana y a los aficionados que acompañan al equipo. En ese sentido, manifestó: “La FEF hace un llamado respetuoso a las autoridades competentes a prestar mayor atención a estos acontecimientos y a adoptar las medidas necesarias para salvaguardar la integridad de nuestros jugadores, cuerpo técnico e hinchas”.
Finalmente, el organismo mostró su confianza en que los incidentes no opaquen el desarrollo del certamen y dejó un mensaje de firmeza de cara al compromiso mundialista. “Confiamos en que estos hechos antideportivos no empañen la fiesta futbolística que une a dos países hermanos”, señaló el comunicado, antes de cerrar con una frase contundente: “Ecuador siempre responderá en la cancha estas acciones antideportivas”.
Versión del técnico Sebastián Beccacece
La previa del decisivo duelo entre Ecuador y México en el Mundial 2026 no ha sido sencilla para la selección ecuatoriana. Sebastián Beccacece reveló que la delegación afrontó una serie de inconvenientes logísticos antes de arribar a la sede del encuentro, situación que alteró la planificación establecida por el comando técnico.
Durante la conferencia de prensa, el entrenador explicó que el traslado resultó mucho más largo de lo previsto. Aunque el recorrido desde Ohio estaba programado para completarse en aproximadamente tres horas, diversos contratiempos extendieron el viaje hasta las nueve horas, obligando al plantel a pasar más tiempo del esperado en carretera.
A las dificultades del desplazamiento se sumó otro episodio durante la concentración. De acuerdo con lo señalado por Beccacece, un grupo de aficionados mexicanos se ubicó en los alrededores del hotel donde se hospedaba la selección ecuatoriana con el propósito de interrumpir el descanso de los futbolistas.










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