La Policía Local de Cádiz ha puesto en marcha una campaña para acabar con los partidos de fútbol y otros juegos con pelota en las playas de la ciudad, aplicando una ordenanza municipal que prioriza el descanso de los bañistas. En solo dos días, los agentes requisaron 18 balones y advirtieron que quienes molesten a otros usuarios se enfrentan a multas de hasta 750 euros por falta leve, que pueden llegar a 1.500 euros en caso de reincidencia, según informó Canal Sur en un reportaje.
Una ordenanza de 2023 que ahora se aplica con rigor
La normativa no es nueva. La ordenanza de playas de Cádiz se publicó en el Boletín Provincial en agosto de 2023. Su artículo 29 establece que "el paseo, la estancia o el baño en el mar tendrán preferencia sobre cualquier otro uso en las playas de Cádiz" y que quienes realicen prácticas deportivas deben hacerlo "sin causar molestias o perjuicios" al resto de usuarios. Además, subraya que, en temporada de baños, las actividades con pelota solo podrán desarrollarse en zonas señalizadas y habilitadas para ese fin, provistas de protecciones y redes para evitar que los balones invadan otras áreas.
"El paseo, la estancia o el baño en el mar tendrán preferencia sobre cualquier otro uso en las playas de Cádiz", señala el artículo 29 de la ordenanza municipal.
El Ayuntamiento ha decidido pasar de la teoría a la acción y ha movilizado a la Policía Local para hacer cumplir la norma. La medida ha generado un debate entre los bañistas, según el reportaje de Canal Sur. Mientras algunos califican la sanción de "barbaridad" o "exageración", otros se quejan del "descontrol" y del riesgo de recibir un pelotazo.
"Otra vez el niño con la pelotita, voy a tener que levantarme porque como me dé un pelotazo...", se quejó una mujer entrevistada por el medio. "A mí lo que me molesta que se pongan cerca, me den un pelotazo y me rompan las gafas", agregó otra bañista.
No es un caso aislado: otras ciudades costeras tienen normas similares
La polémica ha saltado en Cádiz por la campaña de la Policía Local, pero el Consistorio gaditano no es el único que prioriza a los bañistas frente a los juegos con balón durante el verano. Normativas similares existen en Vigo, A Coruña, Alicante y Málaga. La ordenanza malagueña, por ejemplo, prohíbe "la realización de actividades, juegos o ejercicios que puedan molestar al resto" en zonas y aguas de baño durante la temporada estival.
Más allá de las playas, la restricción del juego con pelotas también se ha extendido a parques y espacios públicos en varias ciudades españolas, según denuncian usuarios en redes sociales y foros. "En este parque donde generaciones han crecido jugando al fútbol y con una pelota en las manos, han puesto este cartel prohibiéndolo", comentó un usuario de Reddit en febrero, junto a una foto de una señal que veta los balones. "Cada vez hay menos espacios para el juego libre y más normas", agregó.
El debate ha trascendido al ámbito educativo. En 2024, el Consejo General de la Educación Física y Deportiva de España publicó un estudio que muestra que, en los patios escolares, las chicas suelen situarse en la periferia mientras los chicos ocupan la zona central, donde se practican juegos con pelota, principalmente fútbol y baloncesto. Varios docentes señalaron en un artículo de The Conversation que "cada vez es más habitual" que se prohíban los juegos con balón en zonas públicas, y que esta práctica podría limitar el derecho al recreo de quienes no participan en esos juegos.
La medida en Cádiz ha reavivado el debate sobre la pérdida de espacios para el juego libre infantil y la creciente regulación del ocio en espacios públicos, un tema que conecta con cambios generacionales y de género.










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