El Atlético de Madrid venció 2-1 al Real Madrid en el Metropolitano, en un derbi donde el ambiente de la afición colchonera marcó el desarrollo del partido. El entrenador del Real Madrid, José Mourinho, describió en rueda de prensa lo que vivió como "un ambiente más propio de los años 80". La afición local apoyó a su equipo desde el primer minuto hasta el último, generando una atmósfera poco habitual en el fútbol actual, y el triunfo pudo ser más contundente de haber aprovechado sus ocasiones.
La pancarta del fondo Norte y las pitadas a Julián Álvarez
Desde el fondo Norte se volvió a reivindicar y defender a la ciudad de Ceuta, algo que ya había sucedido en partidos anteriores. En esta ocasión, aprovecharon una acción de Vinicius, Mbappé y Konaté para sacar una pancarta con el mensaje: "Ceuta es España, si se arruga ni se tapa", en clara alusión a lo que habían hecho los madridistas unos días antes en Elche.
A pesar de la pancarta, no se registraron más pitos de los habituales. Vinícius fue recibido en los aledaños con una pelota de playa con la que estuvieron jugando antes de entrar al estadio, en alusión a aquella ocasión en la que se quedó a las puertas de ganar el Balón de Oro.
El delantero del Atlético Julián Álvarez se llevó una pitada cuando sonó su nombre en los videomarcadores y otra en la segunda parte nada más salir al campo. A partir de ese momento fue apoyado como uno más del equipo. De hecho, estuvo a punto de marcar el 3-0, y en ese momento el Metropolitano le aplaudió.
El trámite del partido y el gol de Jonathan David
En el plano estrictamente deportivo, Simeone explicó en declaraciones a Dazn que su equipo "controló bien el juego en la primera parte, en la que no hubo ocasiones de gol". El técnico consideró que "hay jugadas que rompen los partidos y esa fue la de Giuliano en el penal", y que con uno más aprovecharon situaciones en las que podían hacer daño. Ahí llegó el gol de Jonathan David y luego el Real Madrid recortó con uno de sus peligros.
El partido pasó por alto el cambio de planes de dos jugadores este verano, como es el caso de Cucurella y Bernardo Silva. En un ambiente como el que hubo, ninguno de los dos se llevó una especial atención.
El rajadón de Mourinho contra el arbitraje
Mourinho cargó con dureza contra el arbitraje de Ortiz Arias en la sala de prensa. Según el relato del directo de MARCA, el técnico portugués cuestionó la designación del colegiado: "El árbitro no tenía experiencia para pitar un derbi. Tiene 41 años. Es un pobre árbitro que solo ha hecho partidos pequeñitos. Enhorabuena al comité arbitral por esta designación, pero el señor Trujillo sí tiene un pasado con el Real Madrid".
El entrenador madridista también apuntó al VAR: "Si nos dejan competir en igualdad, lo haremos. No quiero decir que esto estaba preparado, quiero creer que se equivocan. Que el Comité se ha equivocado poniendo a uno de 41 años y a otro que tiene un historial en contra del Real Madrid". Y añadió: "En este estadio pasan cosas que no son normales".
El Real Madrid comunicó que sus futbolistas no pasarían por zona mixta, en medio de un enfado mayúsculo del club, que se siente perjudicado. Su televisión oficial calificó lo ocurrido como "todo vomitivo, es para levantarse y abandonar LaLiga", y sostuvo que "no sabemos lo que habría pasado si el Atlético se hubiera quedado con nueve jugadores".
La respuesta de Simeone y el contexto del banquillo
Simeone insistió en sala de prensa en su discurso sobre el respeto: "Somos respetuosos con todo lo que opinan los demás. Estamos en un lugar privilegiado como entrenadores. Necesitamos tener cuidado con lo que decimos. Hay que respetar a los otros, al árbitro, a los compañeros de trabajo". Y remarcó: "El respeto de los árbitros no se puede perder. No vale todo por mucho que te llames Mourinho".
El cruce entre ambos entrenadores reeditó un duelo que no se producía en un partido oficial desde las semifinales de la Champions de 2014, cuando el Atlético de Simeone eliminó al Chelsea de Mourinho, según el contexto publicado por El País. En aquella eliminatoria, ambos técnicos defendieron desde la tribuna de prensa un estilo antagónico al tiki-taka predominante entonces.
Al final, el encuentro terminó siendo una celebración de la victoria ante el Real Madrid por 2-1. De nuevo, el estadio se convirtió en esa olla a presión que es capaz de llevar en volandas al equipo en los partidos más complicados. En el derbi ante el Real Madrid volvió a ser un factor clave.










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