Fernando Alonso afronta este fin de semana en el GP de Hungría un punto de inflexión en su temporada de Fórmula 1. Aston Martin estrenará el esperado paquete de mejoras diseñado por Adrian Newey, con la esperanza de dejar atrás la crisis que ha marcado los primeros seis meses del año.
El rendimiento del AMR26 y su motor Honda ha estado muy por debajo de lo esperado. El equipo optó por no introducir pequeñas actualizaciones carrera a carrera y concentró todos los esfuerzos en una revolución técnica que llega ahora a Budapest.
“Volver a competir, lo más importante”
Mike Krack, jefe de pista de Aston Martin, se mostró ilusionado pero cauto sobre el impacto de las mejoras. “Estamos muy contentos de que el coche vaya a recibir algunas mejoras. Creo que todos se preguntan: ¿cuánto aportarán? Nosotros también, ya veremos”, declaró en rueda de prensa recogida por Marca.
“Para nosotros, lo más importante es volver a competir, porque no lo hemos hecho en las últimas carreras. Ha sido muy difícil seguir el ritmo de la zona media. Sea lo que sea que traiga, creo que volver a competir es lo más importante para todos”, añadió Krack.
El jefe de pista también describió el ambiente en la fábrica de Silverstone. “Supongo que la fábrica ha estado trabajando a tope durante el fin de semana. Estuve mirando a través de la cámara que hay en la fábrica, tienen el ritmo de carrera y está cobrando vida. Tiene buena pinta y confiamos en que tendremos todo lo que necesitamos”.
Seis meses de travesía en el desierto
La ilusión por la unión de Fernando Alonso con el cerebro de Adrian Newey chocó con una realidad que superó los peores presagios. El bajo rendimiento del motor Honda fue una de las mayores decepciones: los japoneses llegaron tras dominar con Red Bull, pero el personal de la fábrica de Sakura era totalmente nuevo y sin experiencia.
“Han sido seis meses muy duros para todos, desde enero. Debo decir que el nivel de profesionalismo, la concentración y la resiliencia que todo el equipo demostró ha sido excepcional”, señaló Krack. “Obviamente, había mucha frustración en Melbourne y algunos comentarios bastante contundentes de Adrian sobre la situación. Quizá el equipo habría hecho cosas diferentes, e incluso elegido otros socios si se hubiera conocido ese nivel de rendimiento”.
Krack destacó que la crisis unió al equipo. “La falta de sueño y la paliza que llevábamos encima nos dieron nos unieron muy rápido. Sabíamos que lo habíamos hecho juntos y no tiene sentido frustrarse, aunque a veces sea difícil. Creo que debemos madurar, ser profesionales en estas situaciones y salir adelante”.
El jefe de pista cerró con una reflexión sobre el aprendizaje. “Si logramos volver a competir pronto, entonces podremos sentarnos juntos, repasar estos últimos seis meses y aprovechar todo lo positivo que aprendimos. Quizás no directamente en el aspecto técnico, sino más bien en la colaboración y el lado humano”.










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