Álex Baena, futbolista del Atlético de Madrid, alcanzó los tres goles en tres partidos en este arranque de temporada, superando así los dos tantos que anotó en los 46 encuentros que disputó la campaña anterior. El extremo, impulsado por el título mundial de 2026, se ha reivindicado como un elemento ofensivo decisivo en el esquema del entrenador Diego Simeone.
El pasado fin de semana, en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, Baena fue protagonista con un doblete en la victoria por 0-3 sobre el Sevilla. Su actuación no solo resolvió el partido, sino que evidenció la efectividad de un plan táctico que Simeone venía ensayando desde el jueves, con movimientos de intercambio y mayor presencia ofensiva.
Un rol versátil que da resultados
Baena explicó tras el encuentro que puede desempeñar esa posición de ataque, alternando con otros compañeros como Giuliano, Kang-in o Lookman. “Me he disfrazado de Álex Baena”, declaró al canal Movistar, y añadió que el equipo tiene gol: “Incluso diciendo que no tenemos delanteros, llevamos siete goles en tres partidos”.
El primer tanto llegó al minuto 4, y el tercero al 32, con Lookman anotando el segundo en el medio. El sistema variaba según la fase del juego: cinco defensas al retroceder, tres atacantes al avanzar, y constante intercambio de posiciones entre Kang-in y Giuliano por la derecha. Baena, con su movilidad y acierto, marcó una diferencia sustancial.
Su primera parte fue incontestable: de los siete remates del Atlético, tres fueron suyos, con dos goles. Según las estadísticas esperadas, su aporte superó con creces lo previsto, además de presentar un 90 % de acierto en el pase. Fue su mejor actuación desde que viste la camiseta rojiblanca.
Siete puntos de nueve posibles
Con esta victoria, el Atlético suma siete de nueve puntos en juego, con siete goles a favor. El equipo no ha contado con Alexander Sorloth, lesionado; Julián Alvarez apenas ha jugado 33 minutos, y Antoine Griezmann ya no está en la plantilla. Pese a ello, el conjunto madrileño muestra una notable capacidad ofensiva.
Baena reconoció que “la tenía escondida” en referencia a su faceta goleadora, aunque el año pasado solo marcó dos goles en 46 partidos. Su último tanto con el club antes del golazo de falta ante el Málaga en la primera jornada de este curso databa del 2 de diciembre, en el 3-1 sobre el Barcelona en el Camp Nou.
Una lesión muscular en ese entonces lo mantuvo un mes fuera y truncó su mejor momento. Pasó de la titularidad a la suplencia, perdió ritmo y confianza, y tuvo que trabajar el aspecto mental con especialistas. Ahora, superada la adaptación, la selección y el Mundial 2026 le han dado un nuevo impulso.
“Me ha venido muy bien todo este proceso. Ahora tengo mucha confianza. Creo que a cualquiera siendo campeón del mundo le sube la confianza en sí mismo”, señaló Baena.
Simeone también valoró su evolución: “Ese estímulo y ese impacto que le dio a su corazón, a su cabeza, de haber ganado el Mundial y esa confianza que tuvo del entrenador para poder jugar todos los partidos está devolviéndola a nosotros con su juego y su trabajo”.
El técnico, no obstante, pidió regularidad: “Necesitamos esto de él. Y está claro que le vamos a exigir mantenerlo, que de eso se trata y es lo más complejo”. El próximo desafío será el sábado contra el Athletic Club en San Mamés, donde el equipo espera recuperar a Julián Alvarez y seguir sumando gol.









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