Darwin Condori: Dudas sobre el suicidio, y un posible encubrimiento policial

El reciente hallazgo del cuerpo sin vida del suboficial Darwin Condori Antezana en un hostal de San Juan de Lurigancho ha desatado dudas y polémicas sobre las circunstancias de su muerte. Condori era el principal sospechoso del feminicidio de Sheyla Cóndor, cuyo cuerpo fue encontrado descuartizado dentro de una maleta en un condominio de Comas. Las irregularidades en la actuación de la Policía Nacional del Perú (PNP) y la manipulación de la escena del crimen han puesto en tela de juicio la hipótesis inicial de suicidio, abriendo la posibilidad de que Condori haya sido asesinado para silenciarlo.

El caso Sheyla Cóndor: antecedentes trágicos

Sheyla Cóndor, de 26 años, fue vista por última vez el pasado 13 de noviembre al ingresar al departamento de Condori, supuestamente para conocer a su mascota. Días después, su cuerpo fue encontrado mutilado. Las investigaciones preliminares apuntan a que otros dos policías podrían estar involucrados en el crimen, lo que agrava la gravedad del caso.

Las primeras teorías sugieren que Sheyla habría intentado defenderse de un ataque sexual, siendo luego asfixiada o golpeada en la cabeza por su agresor. Tras el asesinato, el feminicida habría intentado deshacerse de los restos, desmembrándolos.

Inconsistencias en la muerte de Condori

El cuerpo de Condori fue hallado en circunstancias que han levantado sospechas. Según el reporte oficial, fue encontrado suspendido con una correa en el rack de un televisor, con heridas en ambas muñecas. Sin embargo, las características del lugar, como la corta distancia entre el cuerpo y el suelo y la capacidad limitada del rack para soportar su peso, han llevado a expertos y ciudadanos a dudar de la versión del suicidio.

El acta de levantamiento del cadáver describe varias lesiones:

  • Heridas en la muñeca izquierda: Corte de 6,5 cm de largo y 1 cm de profundidad.
  • Surco en el cuello: Característico de un ahorcamiento, con dimensiones de 36 cm de largo por 2,5 cm de ancho, en dirección ascendente.

La falta de sangre en el suelo y la manipulación del cuerpo sin medidas de preservación de la escena han incrementado las dudas.

¿Hubo manipulación de la escena del crimen?

Videos y fotografías filtrados muestran a agentes policiales moviendo el cuerpo de Condori sin guantes ni la presencia de un fiscal o médico legista. Según el coronel Ricardo Espinoza, jefe de la División de Investigación de Homicidios de la Dirincri, los policías actuaron bajo la suposición de que el cuerpo aún presentaba signos vitales. Sin embargo, estudios forenses revelaron que Condori llevaba al menos seis horas muerto.

“Los responsables del levantamiento actuaron de forma incorrecta. Aunque pueda entenderse el contexto de la decisión, esta no se justifica desde el punto de vista técnico”, afirmó Espinoza. El coronel anunció investigaciones internas contra los agentes involucrados y subrayó la importancia de respetar los protocolos.

Declaraciones de Ana Jara y las sospechas de encubrimiento

Ana Jara, expresidenta del Consejo de Ministros, fue una de las primeras figuras públicas en cuestionar la versión oficial. A través de sus redes sociales, destacó irregularidades como la contaminación de la escena del crimen y la aparente negligencia de los policías.

“La rigidez del cuerpo indica que el rigor mortis ya había iniciado. Los policías están entrenados para reconocer un cadáver, pero evitaron informar a la Fiscalía, lo que les habría obligado a preservar la escena del crimen”, denunció Jara.

Estas observaciones, respaldadas por miles de usuarios en redes sociales, han alimentado las teorías de un posible encubrimiento por parte de la PNP.

Avances en la investigación del feminicidio de Sheyla Cóndor

Mientras tanto, las pesquisas sobre el caso de Sheyla continúan. Según el coronel Espinoza, se realizarán nuevas diligencias con luminol en el lugar del feminicidio para buscar pruebas adicionales. La necropsia inicial no pudo determinar la causa exacta de la muerte debido al estado del cuerpo, pero análisis complementarios podrían revelar si la víctima fue drogada antes de ser asesinada.

La gravedad del caso y la sospecha de la participación de otros agentes de la PNP subrayan la urgencia de esclarecer los hechos. Este incidente, además de ser un acto de feminicidio, pone en evidencia posibles fallas estructurales dentro de las instituciones encargadas de garantizar justicia y seguridad.

¿Suicidio o asesinato?

A medida que avanzan las investigaciones, las preguntas sobre la muerte de Condori persisten. ¿Se quitó la vida, abrumado por la presión de la justicia y el repudio social? ¿O fue silenciado para evitar que delatara a otros cómplices?

El desenlace de este caso no solo será clave para hacer justicia en el feminicidio de Sheyla Cóndor, sino también para evaluar la transparencia y efectividad de las instituciones peruanas frente a crímenes de alta sensibilidad.