Un dique provisional es, hasta hoy, la única barrera entre cientos de familias y un nuevo huaico en la quebrada del Diablo, en Tacna. A casi siete años del desastre que destruyó más de 200 viviendas y causó la muerte de tres personas, los residentes de las asociaciones La Florida, San Pedro y El Mirador reclaman que las obras definitivas de prevención prometidas nunca llegaron, según un recorrido de Canal N por la zona.
Ese recorrido permitió constatar que varias viviendas todavía conservan rastros de lodo y que hay vehículos que permanecen como testimonio de la magnitud del desastre. Pese a los daños sufridos, numerosas familias retornaron al sector porque, según explicaron, no cuentan con otro lugar donde vivir.
El temor vuelve con cada lluvia
Una vecina de la zona manifestó que su familia enfrenta el temor cada vez que se registran lluvias, por el recuerdo de lo ocurrido en 2020. La pobladora señaló que, desde aquel desastre, no se ejecutó el proyecto de desvío que esperan los vecinos y pidió que las autoridades acudan al sector para conocer de cerca sus necesidades.
Según los testimonios recogidos durante el recorrido, algunas familias fueron trasladadas de manera temporal a la cancha de Maracaná tras el huaico. Esa alternativa, sin embargo, no se sostuvo en el tiempo y los damnificados terminaron por regresar a sus viviendas debido a la falta de opciones para establecerse en otro lugar.
“Los diques son provisionales”
Isidro Mamani, dirigente de la asociación de vivienda El Mirador, afirmó que los habitantes del sector se sienten abandonados por las autoridades, pese a las visitas de distintos funcionarios tras la emergencia. El dirigente explicó que la principal demanda de los vecinos es la ejecución de un proyecto formal de desvío de la quebrada para proteger a las familias ante un eventual nuevo huaico.
Mamani advirtió que los diques instalados en la zona son provisionales y no ofrecen la tranquilidad que necesitan los residentes. Por ello, pidió la intervención de la Municipalidad Distrital de Alto de la Alianza, el Gobierno Regional de Tacna y otras autoridades competentes para destrabar las obras pendientes.
El huaico que golpeó el centro de la ciudad
En febrero de 2020, tras varias horas de lluvias intensas, una avalancha de lodo y piedras descendió por la quebrada del Diablo y arrasó las asociaciones La Florida, San Pedro y El Mirador. El reporte de la emergencia señaló que más de 200 viviendas quedaron destruidas y que tres personas perdieron la vida.
El material arrastrado por el huaico también llegó hasta la parte baja de la ciudad, donde afectó la carretera Panamericana Sur, el mercado mayorista, el terminal terrestre y varias calles céntricas de Tacna, de acuerdo con el reporte citado por Canal N.
Zonas críticas identificadas por el Ingemmet
El Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) identificó 45 zonas críticas por peligros geológicos e hidrogeológicos en la región Tacna, de las cuales nueve están en la provincia de Tacna, según el diario Correo. El investigador Rigoberto Aguilar Contreras presentó esos resultados en la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann y puso especial énfasis en la quebrada del Diablo.
De acuerdo con esa información, el huaico de 2020 dejó cuatro personas fallecidas, 50 familias damnificadas y 300 viviendas afectadas en La Florida, San Pedro y El Mirador, además de daños en dos terminales terrestres, el Mercado Grau, el centro comercial La Rotonda y colegios. El Ingemmet detectó 628 eventos de peligro en la región; los flujos de detritos, lodo y avalanchas como el de la quebrada del Diablo representan el mayor grupo, con 50.32%.
Entre las recomendaciones del organismo figuran efectuar estudios más detallados de las zonas críticas, que las autoridades e instituciones competentes procuren el reasentamiento de las poblaciones ubicadas en el sector y zonificar los lugares de peligro. Aguilar Contreras subrayó que “la falta de implementación de estas recomendaciones ha causado que hoy estemos lamentando estas pérdidas”, en referencia al deslizamiento ocurrido en la provincia de Pataz, en La Libertad.
La demanda ante la temporada de lluvias
Ante los anuncios de posibles lluvias vinculadas al fenómeno de El Niño, los residentes de las asociaciones afectadas insisten en que se ejecuten obras definitivas para reducir la exposición de las familias y evitar que se repita una tragedia similar a la de 2020.
Los pobladores sostienen que la instalación de medidas provisionales no resulta suficiente y reclaman una intervención coordinada de las autoridades competentes para garantizar la seguridad del sector ante la temporada de lluvias que se avecina. Según los testimonios recogidos, hasta el momento no habrían obtenido una respuesta concreta de las entidades llamadas a ejecutar el proyecto de desvío.








Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.