El Banco Mundial, en su informe “Perspectivas económicas mundiales” publicado recientemente, ha anticipado un crecimiento de la economía peruana de 2,5% para 2025 y 2026. Este dato, que se mantiene de la proyección realizada en octubre de 2024, destaca el desempeño moderado que experimentará Perú en los próximos años. “Se prevé que el crecimiento en Perú se suavizará al 2,5 % en 2025 y 2026, a medida que se modere el crecimiento del consumo tras la aprobación única del año pasado de los retiros de fondos de pensiones”, señala el Banco Mundial. El informe también menciona que, aunque las inversiones en sectores clave como el minero y el de infraestructura podrían seguir impulsando la economía, se prevé una desaceleración en el consumo interno. Según Alejandro Delgado Tong, para Infobae.
A lo largo de este artículo, exploraremos cómo la economía peruana se enfrenta a un escenario moderado, sus comparaciones con el crecimiento de otras economías en Sudamérica, así como los retos globales que podrían afectar la recuperación y sostenibilidad de las proyecciones económicas en el futuro cercano.
Perspectivas para la Economía Peruana en 2025: Factores y Desafíos
A medida que el mundo comienza a dejar atrás los efectos más severos de la pandemia de COVID-19, las economías en desarrollo, incluida la peruana, se encuentran en una fase de recuperación. Sin embargo, el informe del Banco Mundial también advierte sobre varios desafíos a los cuales se enfrentará la economía global en los próximos años. En particular, la economía peruana verá un crecimiento más moderado en comparación con años anteriores debido a la reducción en el ritmo de crecimiento del consumo. “El crecimiento del consumo por parte del Gobierno podría moderarse en relación con años anteriores, lo que reducirá el papel de la política fiscal como motor del crecimiento”, pronostica la institución.
A pesar de esta desaceleración en el consumo, el Banco Mundial destaca la importancia de las inversiones en sectores estratégicos como la minería y la infraestructura. Perú, como una de las economías más relevantes de Sudamérica debido a su producción minera y agropecuaria, podría seguir beneficiándose de la inversión en estas áreas. Los recursos naturales del país, en particular los minerales como el cobre y el oro, son clave para su crecimiento y, por ende, para la estabilidad económica a corto y mediano plazo.
“Se espera que las inversiones en el sector minero y en infraestructura respalden el crecimiento en los próximos años”, detalla el informe. En este sentido, el gobierno peruano debe asegurar un ambiente favorable para la inversión extranjera directa, al mismo tiempo que trabaja en mejorar las infraestructuras del país, especialmente en áreas clave como el transporte y la energía, para fomentar un crecimiento sostenido.
Sin embargo, uno de los principales retos que enfrenta la economía peruana es el hecho de que gran parte de su crecimiento depende de factores externos, especialmente de la demanda de sus productos de exportación. La minería es uno de los sectores más importantes, pero también es vulnerable a fluctuaciones en los precios internacionales de los metales y minerales. De esta forma, el Perú debe diversificar aún más su economía para depender menos de un solo sector, un desafío que no es fácil de afrontar dadas las características de la economía global.
Comparativa con Otros Países de Sudamérica
En comparación con otras economías de Sudamérica, la proyección de crecimiento de Perú en 2025 se ubica por debajo de la de algunos países de la región. Según el Banco Mundial, las economías de Argentina, Paraguay y Colombia crecerán un 5%, 3,6% y 3%, respectivamente, en 2025. Estos números reflejan una dinámica regional variada, donde algunos países tienen perspectivas de crecimiento más favorables que otras economías.
En este contexto, se observa que el desempeño de las economías sudamericanas está fuertemente influenciado por diversos factores internos y externos. En el caso de Argentina, por ejemplo, las políticas económicas y fiscales implementadas por el gobierno podrían estar impulsando una recuperación tras años de altas tasas de inflación y dificultades económicas. En el caso de Paraguay, la robustez de su sector agrícola y el crecimiento de su industria energética parecen ser factores clave para el crecimiento proyectado del 3,6%.
Por otro lado, Colombia también enfrenta retos derivados de la situación política interna y de la inflación global, pero sigue siendo una economía que mantiene perspectivas de crecimiento moderado gracias a su estabilidad macroeconómica y a su creciente sector tecnológico.
La comparativa con otros países también resalta la necesidad de Perú de tomar decisiones estratégicas para fortalecer su economía, particularmente en el sector productivo y en la infraestructura, para garantizar que su desempeño a largo plazo sea competitivo en el escenario regional.
Impacto de la Economía Global y los Retos para el Futuro
A nivel global, el Banco Mundial advierte que las economías en desarrollo, que representan el 60% del crecimiento mundial, enfrentarán las proyecciones de crecimiento más bajas desde el inicio del milenio. “Aun cuando la economía mundial se estabilice en los próximos dos años, se proyecta que las economías en desarrollo progresarán más lentamente para alcanzar los niveles de ingreso de las economías avanzadas”, predice la organización.
Esto sugiere que, aunque las economías en desarrollo seguirán creciendo, no lo harán al ritmo que muchos esperaban antes de la pandemia. El crecimiento global proyectado para 2025 y 2026 es de un 2,7%, lo que es una desaceleración comparado con años anteriores. En este contexto, las economías de países como Perú podrían enfrentar dificultades adicionales para alcanzar una expansión económica significativa, ya que la reducción de las tasas de interés y la inflación más baja no garantizan un aumento proporcional en la inversión y el consumo.
A pesar de esta desaceleración, las perspectivas de crecimiento de Perú en el corto plazo siguen siendo positivas, especialmente si el país mantiene su enfoque en sectores estratégicos. Sin embargo, uno de los principales retos será la sostenibilidad del crecimiento, dado que la recuperación económica post-pandemia aún no está consolidada en muchas partes del mundo. Para el futuro cercano, será crucial que Perú aproveche las oportunidades de inversión, promueva la diversificación económica y gestione de manera eficiente sus recursos naturales.
La Expansión Económica del Perú en el Contexto Regional
A pesar de las proyecciones moderadas de crecimiento, Perú ha mostrado señales positivas en 2024. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el Producto Bruto Interno (PBI) de Perú creció un 3,93% al cierre de noviembre de 2024, marcando el octavo mes consecutivo de expansión. Entre los sectores clave que impulsaron este crecimiento se destacan la manufactura, los servicios y el sector agropecuario. Sin embargo, áreas como la minería, la construcción y los servicios financieros experimentaron contracciones durante el mismo periodo.
El desempeño económico en 2024 también estuvo marcado por un fuerte crecimiento en las exportaciones, que aumentaron un 21,43% en comparación con noviembre de 2023. Este incremento fue impulsado principalmente por las exportaciones tradicionales como productos pesqueros y minerales, los cuales tuvieron un aumento significativo. Estas cifras son alentadoras y sugieren que, aunque el consumo interno pueda desacelerarse, las exportaciones y los sectores clave seguirán siendo motores importantes de la economía peruana.
En resumen, aunque el Banco Mundial prevé un crecimiento moderado del 2,5% para la economía peruana en 2025 y 2026, las señales de recuperación económica, las inversiones en infraestructura y el sector minero, junto con un entorno global que parece estabilizarse, proporcionan una base sólida para el crecimiento futuro. Perú, como muchas economías en desarrollo, debe centrarse en diversificar su economía y mejorar su competitividad regional para enfrentar los retos que se avecinan.




