Ante el avance del sarampión Kennedy promueve tratamientos como el aceite de hígado de bacalao

Un brote de sarampión en expansión en el oeste de Texas ha provocado controversia debido a que Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos (H.H.S.), respaldó tratamientos no convencionales, generando debate sobre la respuesta apropiada ante la enfermedad. La situación se produce en un contexto global donde los casos de sarampión han experimentado un resurgimiento, impulsados en parte por una disminución en las tasas de vacunación infantil tras la pandemia de COVID-19. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido alertas instando a fortalecer los programas de inmunización para prevenir brotes mayores.

Según la investigación publicada por The New York Times, Robert F. Kennedy Jr. celebró el uso de tratamientos alternativos como el aceite de hígado de bacalao, aunque no instó a la vacunación generalizada.

Kennedy, durante una entrevista pregrabada emitida en Fox News, informó que el gobierno federal estaba enviando dosis de vitamina A al condado de Gaines, el epicentro del brote, y colaborando en la organización de traslados en ambulancia. Funcionarios del H.H.S. habían declarado previamente el envío de vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) a Texas, pero Kennedy no abordó el tema de la vacunación en su intervención.

El secretario Kennedy afirmó que médicos de Texas habían observado “resultados muy, muy buenos” al tratar casos de sarampión con un esteroide, la budesonida; un antibiótico llamado claritromicina; y aceite de hígado de bacalao, argumentando que este último contiene altos niveles de vitamina A y vitamina D. La vitamina A es un tratamiento reconocido para casos severos de sarampión en niños con deficiencias nutricionales, según la OMS.

No obstante, el Dr. Sean O’Leary, presidente del Comité de Enfermedades Infecciosas de la Academia Americana de Pediatría, criticó la promoción del aceite de hígado de bacalao como tratamiento, indicando que “de ninguna manera” es una terapia basada en evidencia científica sólida. El Dr. O’Leary añadió que nunca había oído hablar de un médico que utilizara este suplemento para combatir el sarampión.

En comentarios que parecían aludir a las medidas convencionales contra el sarampión, el Sr. Kennedy declaró: “Vamos a ser honestos con el pueblo estadounidense por primera vez en la historia sobre lo que realmente sabemos, sobre todas las pruebas y todos los estudios, sobre lo que sabemos, lo que no sabemos”. Sus declaraciones han generado escepticismo y preocupación entre la comunidad médica y científica, resaltando la importancia de basar las decisiones de salud pública en evidencia científica robusta y revisiones por pares.