El juez Richard Concepción Carhuancho rompió su silencio en una entrevista con el programa Panorama para desmentir las acusaciones que lo vinculan con la devolución de barras de oro incautadas a la empresa minera Lomas Doradas. En un tono enfático, Carhuancho afirmó que su integridad está por encima de cualquier sospecha, declarando: “Prefiero la muerte antes que la deshonra”. Negó rotundamente haber autorizado la devolución del mineral y defendió su historial judicial.
Las acusaciones y la defensa del juez
El escándalo se centra en la presunta devolución de cinco barras de oro incautadas en un caso de minería ilegal relacionado con la empresa Lomas Doradas, propiedad de la familia Miu Lei. Según las acusaciones, esta devolución fue gestionada a través de un pago de un millón de dólares al presentador de televisión Andrés Hurtado, conocido como ‘Chibolín’, para influir en las autoridades, incluyendo a la fiscal superior Elizabeth Peralta.
Sin embargo, Carhuancho aclaró que, aunque su nombre ha sido involucrado, él no autorizó la devolución del oro. Explicó que cuando el caso llegó a su despacho, denegó la solicitud de devolución de los cinco lingotes. Aclaró que, si bien se confiscaron nueve barras de oro, solo cuatro fueron devueltas por decisiones ajenas a su autoridad.
¿Quiénes autorizaron la devolución?
El juez Concepción Carhuancho detalló que dos de las barras de oro fueron devueltas por la Segunda Sala Penal de Apelaciones Nacional Permanente, firmada por tres jueces, mientras que las otras dos barras fueron liberadas por disposición del fiscal Lucio Sal y Rosas Guerrero el 24 de enero de 2023. Concepción Carhuancho dejó en claro que no puede asumir responsabilidad por decisiones tomadas por otras instancias judiciales.
La verdad detrás del caso Miu Lei
En cuanto a las cinco barras restantes, Carhuancho explicó que, en su jurisdicción, convocó a una audiencia y rechazó la solicitud de devolución. Sin embargo, posteriormente, el fiscal Lucio Sal y Rosas decidió desistir de la apelación y otorgar la devolución a la empresa Lomas Doradas.
El juez concluyó su intervención subrayando su postura: no tiene responsabilidad en la liberación del oro y reafirmó que nunca ha incurrido en decisiones irregulares.




