Fugitivo internacional escapa de la policía en Bolivia: Secuestra tres agentes en su huida

Sebastián Marset, sospechoso principal en la muerte del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, logra eludir su captura en una lujosa mansión de Santa Cruz

La tranquila ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, fue el escenario de un incidente sin precedentes el pasado 30 de julio. Sebastián Marset, un infame narcotraficante uruguayo acusado de la muerte del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, logró eludir a las autoridades bolivianas durante un operativo policial. El incidente se intensificó cuando Marset secuestró brevemente a tres agentes de policía, lo que desencadenó un operativo masivo en todo el país para prevenir su escape.

La operación policial que buscaba capturar a Marset se llevó a cabo en su lujosa mansión en Santa Cruz, donde se cree que vivía con su familia bajo una identidad falsa. Durante el operativo, las autoridades incautaron 17 fusiles, una pistola, 1915 municiones, chalecos antibalas y 37 vehículos. Desafortunadamente, Marset y sus guardaespaldas armados lograron superar a los policías presentes, secuestrando a tres de ellos antes de huir en cuatro vehículos de lujo.

Marset es bien conocido en los círculos de aplicación de la ley internacional. Sus actividades criminales en el tráfico de drogas se extienden a Uruguay y Paraguay, donde vivió entre 2018 y finales de 2021. Fue detenido en Dubai por llevar un pasaporte paraguayo falsificado y luego desapareció después de ser liberado en febrero de 2022. Su reaparición en Bolivia indica una nueva fase en sus operaciones de narcotráfico, con acusaciones que lo vinculan al asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha acusado a Marset de haber ordenado el asesinato de Pecci, quien se encontraba en Colombia para su luna de miel en 2002. Pecci estaba trabajando en la operación A Ultranza Py que desmanteló una banda de narcotráfico presuntamente liderada por Marset. La banda se relaciona con el Primer Cartel Uruguayo, y se sospecha que Marset, camuflado como empresario, estaba traficando drogas de Bolivia a través de Paraguay hacia Europa.