Escrito por Israel Tolentino
La historia afirma que los españoles al llegar a nuevos territorios, enarbolaban la imagen del arcángel Miguel como soldado de la milicia celestial, este combatiente de los demonios les auguraba un destino triunfal; el arcángel guía, abre la trocha, limpia el camino. Esta devoción se ve reafirmada en los nombres de muchos pueblos autóctonos con la combinación San Miguel, en la provincia de Ambo se tiene el distrito de San Miguel de Huácar.
Entre los pueblos visitados por Iñigo Ortiz de Zúñiga en 1562, figura el nombre de Huacas y recomienda en mérito a su topografía y situación, para fundar un pueblo, un nuevo pueblo para naturales, en el dominio español del IV-Virrey Diego López de Zúñiga. En la Relación del Virrey Enríquez, 1583, aparece como «Pueblo de San Miguel de Guáca», del Repartimiento de los Chupachos (dominio español=Real Audiencia). Por 1620, en la nómina de ayllus del Cura Gutiérrez de Castro aparece el pueblo de «San Miguel de Huácar», con su cacique Francisco Yacolca, en el dominio español del XII-Virrey Francisco Borja y Aragón. Trascendentalmente fue creado por Ley de 9 de febrero de 1861, en el gobierno del presidente Ramón Castilla. Posteriormente, fue ratificado por Ley N.º 1598 de 21 de octubre de 1912, al crearse la provincia de Ambo, en el mandato del presidente Guillermo Billinghurts.

Las festividades en honor al arcángel San Miguel se llevan a cabo los días 28, 29 y 30 de setiembre, siendo el día central el 29. La fiesta de este año tiene un devenir curioso, tal vez, se cuente como anecdótico e histórico con el tiempo. Los mayordomos de la fiesta siguen siendo por tercer año consecutivo Víctor Cajas Isidro y Vicente Tiburcio Orbezo, cada uno con sus respectivas familias. Ellos son amigos y compadres de toda la vida, se propusieron realizar la festividad del 2020, como se sabe, a raíz de la pandemia COVID-19, tuvieron que posponerla para el 2021 y por continuar la emergencia sanitaria, tuvieron que seguir postergando las celebraciones hasta este 2022. Es decir, se tiene por primera vez en su historia, los mismos mayordomos por tres años consecutivos. Hay quienes dicen que ha sido el deseo de San Miguel Arcángel, ¿quién puede poner en duda la participación divina? Ningún mortal creo.
En lo político en algo ha cambiado y empeorado el país, pero la devoción y la fe se mantienen intactas. Pueden tomarse como ejemplo estos pueblos pequeños, unidos por una tradición activa, lugares donde se pueden ejercer ciudadanía a partir de su religiosidad y organizarse como nunca puede el centro de la patria.
Tres días serán suficientes para fortalecer los lazos ciudadanos, con muchos llegando de la capital, regiones del Perú y sus residencias en el extranjero. Seguramente, preparar toda esta celebración lleva muchas semanas, una logística donde se pone en evidencia la organización y sobre todo la participación familiar como comunitaria para sacar adelante la festividad y mirando mucho más, relaciones comunales que cada vez necesita con urgencia la patria grande. Luego de la devoción, que queden promesas para con otras necesidades de la comunidad, pues la población está urgida de estos liderazgos. Quién puede con un Santo, Arcángel, Virgen puede con un pueblo.
Mientras tanto, al disfrutar la pachamanca, el locro, la shacta, el guarapo, la banda, etc. Se sienta como el regalo generoso de la madre tierra y el esfuerzo de los mayordomos como la esperanza que se puede soñar con un Perú mejor. (Huácar, setiembre 2022).




