VERDAD Y RECONCILIACIÓN

Por: Denesy Palacios Jimenez

“El amor será fermento de paz, cuando la gente sienta las necesidades de los demás como propias y comparta con ellos lo que posee, empezando por los valores del espíritu”. SS. Juan Pablo II
Se ha cumplido trece años de la entrega del informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, comisión que se encargó de investigar la violencia interna vivida en el país desde la década del ochenta, y del cual quedan secuelas que aún vive gran parte de la población del país, que se vieron envueltos en esta lucha genocida, porque fueron precisamente los sectores más empobrecidos y marginados los que con una crueldad increíble eran víctimas de esta insania.
Esta Comisión estaba presidida por Salomón Lerner, con esta ocasión el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos anunció que iniciará en los próximos cien días el Registro Nacional de Personas desaparecidas -en cumplimiento de la Ley de Búsqueda de Personas Desaparecidas promulgada en junio-, durante la época de terror que vivió el país, entre los años 1980 y 2000.
Este es un buen comienzo del actual gobierno porque en el marco del 13° aniversario de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) , la viceministra de Derechos Humanos y Acceso a la Justicia, Gisella Vignolo, anunció que se ha acordado el pago por indemnización a las víctimas que perdieron a más de un familiar a causa de la violencia acaecida en el Perú. Esta es una de las recomendaciones de la CVR, reconocer a estas víctimas tanto del pueblo como del Estado. “Las personas y víctimas tienen derecho a recibir una reparación por todas sus afectaciones y el Ministerio de Justicia cumplirá con el pago de esa sentencia”, dijo la funcionaria.
Desde que se entregó el informe, el 28 de agosto en 2003, cada año se formulan preguntas sobre el impacto del Informe Final de la CVR . Y nos encontramos con que se había hecho muy poco. Este año, en finales de su gobierno, el presidente Ollanta Humala atendió no solo el pedido de las víctimas sino de las personas que quieren un país justo y humano. Fue entonces que promulgó la ley aprobada por el Congreso para la búsqueda de personas desaparecidas con carácter humanitario. Si tuviéramos la Escuela de Arqueología en la UNHEVAL, contribuiría mucho con la práctica de antropología forense, para poder dar con las victimas que fueron sepultadas en fosas comunes y clandestinas, y están a la espera de una investigación. Los últimos acontecimientos ocurridos en Colombia sobre la firma de paz del Estado con las FAR, pone fin a una lucha de más de 52 años, que había sembrado mucho dolor en la población.
Hoy nos damos cuenta que estos grupos levantados en armas lejos de coadyuvar a solucionar los problemas de pobreza y mala distribución de riqueza, sembraron el terror y la miseria entre los más pobres, es por eso con justa razón se cuestiona que se quiera hacer un monumento en el Cementerio de Comas a los caídos en estos enfrentamientos que preconizaron dándoles carácter de héroes, cuando lo que se ha hecho es socavar más a quienes ya estaban en excluidos de Sistema estatal o poco atendidos.
La Titular de Justicia, Marisol Pérez Tello, pidió perdón a nombre del Estado a los deudos de las víctimas de la violencia, pues, a su juicio, se “cometió una falta” al no haber acompañado los procesos de reparación ni de búsqueda de víctimas.  Y agregó “Claro que hay que pedir perdón, perdón por el olvido, la indiferencia y el abandono. Hay que hacerlo hasta que eso sea historia”, aseguró la ministra.
Falto exigir que se investigue en la UNHEVAL, la situación de violencia vivida, con la cantidad de profesores y alumnos victimados, para que pueda proceder una reconciliación, mientras no haya una sanción para quienes cometieron dichos actos; y mientras no haya habido la reparación de todo este daño que se ha hecho a varias familias valdizanas, y un arrepentimiento de quienes lo hicieron y se mancharon las manos con sangre, no podrá haber una reconciliación. Quedan en este informe cantidad de testimonios recogidos, y como las famosas listas negras circulaban generando sicosis; y hoy se quiere voltear la página sin que haya un remordimiento, una aflicción o un mea culpa de quienes lo hicieron. Porque hasta un grupo paraestatal se encargaba de victimizar, y no se dice nada de ello.
Reflexionemos, sobre esta problemática y es hora de que en la Universidad se aclaren estas investigaciones, pues hasta un administrativo tenemos desaparecido, y lo único que se ha hecho es darle trabajo a su señora, porque a él lo desaparecieron y es probable que hay ido a dar a una de las fosas comunes, o a la gran fosa en que se convirtió el Rio Huallaga.
Por una cultura de paz, de razón y entendimiento debemos unirnos todos los que amamos a nuestra UNHEVAL que es patrimonio de la región, así mismo luchar contra la violencia de género, contra la exclusión de las mujeres y contra la peor lacra que tenemos, que es la corrupción. No les parece?
Gracias y Buenos días
(*) Profesora Principal FACCCSS UNHEVAL, [email protected]