El gobierno de Venezuela ha anunciado que los ciudadanos con pasaportes vencidos no podrán ingresar al país, lo que afecta a miles de venezolanos en el extranjero. Además, los ciudadanos con doble nacionalidad deberán presentar un pasaporte venezolano válido para poder regresar, ya que no se aceptarán documentos de otros países.
La medida ha generado preocupación, especialmente entre los venezolanos en países como Argentina, Ecuador y Chile, donde las embajadas y consulados venezolanos han sido cerrados tras las controvertidas elecciones presidenciales del 28 de julio. Numerosas ONG y movimientos de oposición han denunciado la anulación arbitraria de pasaportes, afectando incluso a aquellos que no están políticamente activos.
Esta situación complica la repatriación de venezolanos, quienes ahora enfrentan grandes dificultades para renovar sus documentos de identidad. Mientras tanto, Nicolás Maduro se prepara para jurar un nuevo mandato el 10 de enero, a pesar de la negativa de la oposición y gran parte de la comunidad internacional de reconocer la legitimidad de su gobierno.




