En medio de la vorágine política y las constantes disputas entre el ejecutivo y el legislativo, o el alcalde y los regidores, surge una noticia que reconforta el alma: la existencia de un albergue para mascotas en Huánuco. Este refugio, bautizado como “Salvando Patitas”, fue fundado por la señorita Nataly Montesillo Yacolca y un grupo de vecinas comprometidas, especialmente en Caiguaína.
Este modesto albergue, ubicado en un local prestado por una amiga y vecina, lleva ya cinco años de funcionamiento y ha acogido a más de 30 perritos y gatitos abandonados. Una iniciativa que nos recuerda a la oficina de saneamiento ambiental de la década de los 60 y 70, pero con una visión mucho más compasiva y acorde a los tiempos actuales.
Hoy en día, las mascotas son consideradas parte integral de nuestras familias. Duermen con nosotros, juegan con nuestros hijos y reciben todo nuestro cariño. Sin embargo, aún persiste la lamentable costumbre de abandonar a estos seres indefensos en las calles, ya sea por falta de espacio o por la negativa a limpiar después de ellos.
Esta práctica no solo es cruel e insensible, sino que también contribuye a la contaminación de nuestras calles y parques. Aunque algunos dueños responsables recogen las heces de sus mascotas, otros simplemente las dejan en las veredas, convirtiendo nuestras calles en un campo minado de excrementos.
Es por ello que la iniciativa de Nataly Montesillo de fundar y mantener un albergue para mascotas abandonadas es una bocanada de aire fresco. Actualmente, están solicitando la donación de un terreno por parte del alcalde Jara, la alcaldesa de Pilcomarca o el alcalde de Amarilis para poder establecer un local más adecuado y continuar con su labor.
Es hora de que como sociedad nos sumemos a esta cruzada y apoyemos a “Salvando Patitas”. Los costos mensuales para mantener a más de 30 perros y gatos necesitan del apoyo de la colectividad. Ya sea comprando alimentos balanceados, pollo o verduras para sus sopitas, cada aporte cuenta.
Esperamos que con el transcurso de los días, más personas se unan a esta noble causa y acudan a “Salvando Patitas” para hacer sus donaciones. Porque cada patita salvada, es una vida que vale la pena. ¿Te unes a esta cruzada?




