Este fin de semana se celebró la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Para muchos ha sido un tiempo de reflexión e introspección, pero también para otros, de burla y para seguir haciendo daño a toda una región.
Trayendo a colación la historia de la crucifixión del Hijo de Dios, nos gustaría hablar del rol de Barrabás como delincuente, cuya figura sigue siendo personificada por malas autoridades y no son ajenos a las denuncias que a diario hacemos en este medio de comunicación.
Cuando Pilatos dio a elegir al pueblo, a quién crucificar y a quién dejar en libertad, todos sabemos que el pueblo salvó a Barrabás y sentenció a muerte a Jesucristo.
Si bien es cierto que ahora existe un sistema de justicia independiente y también vivimos en una democracia y es justamente esta democracia la que nos permite elegir a nuestras autoridades políticas, llama mucho la atención, que durante décadas sigamos eligiendo a “Barrabases” como autoridades, tanto a nivel nacional, regional, local y distrital.
En cuanto a Huánuco, tenemos el caso del prófugo de la justicia Juan Alvarado Cornelio, de quien como sabemos pesa una orden de prisión preventiva por 18 meses por presuntos actos de corrupción.
El fiscal ha solicitado una pena de 12 años de cárcel para Alvarado y los funcionarios involucrados en el desfalco de más de 23 millones de soles, que iban a ser usados en la compra de laptops y mejorar el sistema educativo de Huánuco. Sin embargo, ni los temas de educación se salvan cuando de robar se trata, al parecer.
No obstante, a Alvarado no le bastó realizar una desastrosa gestión por más de tres años, para dejar a Huánuco tranquila, sino que ahora intenta aferrarse a su cargo mediante argucias legales, generando nuevamente intranquilidad política. Pero este “Barrabás” sin barba no es más que otra oportunidad perdida que tuvo Huánuco para desarrollarse.
Veámos, en el ámbito de competitividad regional, a nivel país, ocupamos el penúltimo lugar en los pilares Infraestructura y Educación. Y en torno a lo económico, ocupamos el último lugar.
Ni que decir durante su gestión durante la pandemia, donde murieron miles de personas gracias a su incapacidad y corrupción a la hora de comprar plantas de oxígeno, equipos y medicinas. Y de hecho, no solo de él, sino que esa responsabilidad también recae en sus altos gerentes y funcionarios de confianza. Sin embargo, nunca se les ha denunciado por eso y vaya que responsabilidad política hubo.
Ahora Alvarado ha enviado un documento solicitando al Consejo Regional que reconsidere su decisión de desconocerlo del cargo de gobernador y posteriormente desconocer a Erasmo Fernández como actual gobernador.
Ciertamente, Alvarado y compañía, están muy asustados de lo que pueda encontrar la nueva gestión. Sus asesores bajo la sombra, la doctora Zulma o el doctor Naylan, seguramente han sugerido que tome esas acciones. Definitivamente, hay mucho por descubrir y denunciar, y espero que la actual gestión se encargue de esclarecer varios casos que han perjudicado económicamente a Huánuco.
Por otro lado, es indignante que Alvarado envié documentos al gobierno regional y Consejo Regional, como si nada. Es realmente una verdadera burla a la justicia. ¿Dónde está la Policía? Parece que se le sigue protegiendo a este personaje, es totalmente vergonzoso




