Por: Lic. Cesar Luyin Castillo Mendoza
En la era moderna, las plataformas digitales han revolucionado todos los aspectos de la sociedad, y la educación superior no ha sido la excepción. En Perú, y específicamente en la región de Ucayali, la educación ha experimentado una transformación significativa, impulsada por la integración de tecnologías digitales. Un claro ejemplo de este cambio es el Instituto Fibonacci en Pucallpa, que ha adoptado con éxito estas herramientas, brindando nuevas oportunidades de aprendizaje a sus estudiantes, especialmente en un contexto marcado por las limitaciones geográficas y la infraestructura tecnológica.
La pandemia de COVID-19 aceleró la adopción de plataformas digitales en las instituciones educativas, obligando a muchas a adaptarse rápidamente a la educación remota de emergencia (ERE). En este contexto, el Instituto Fibonacci no fue la excepción. A través de herramientas como Google Classroom, Zoom y Moodle, los docentes y estudiantes del instituto pudieron mantener el proceso educativo, a pesar de las dificultades que la pandemia trajo consigo. Esta transición hacia la enseñanza digital permitió que los estudiantes de Pucallpa, incluso aquellos que residen en áreas rurales de la región de Ucayali, pudieran continuar con sus estudios de manera virtual, reduciendo la necesidad de desplazarse hacia la ciudad.
El uso de plataformas digitales en el Instituto Fibonacci no solo facilitó la continuidad de la educación, sino que también brindó una mayor flexibilidad en el acceso a contenidos, materiales y recursos interactivos. A través de estas herramientas, los estudiantes pueden acceder a simulaciones prácticas y recursos multimedia que enriquecen su aprendizaje, particularmente en áreas técnicas donde las herramientas digitales son esenciales para el desarrollo de habilidades prácticas. En este sentido, las plataformas no solo sirvieron como un medio de transmisión de información, sino también como un espacio de colaboración y aprendizaje activo entre docentes y estudiantes.
A pesar de los avances logrados, la implementación de estas plataformas digitales ha expuesto varias barreras, especialmente en áreas como la conectividad. Aunque la infraestructura de telecomunicaciones en Pucallpa ha mejorado en los últimos años, sigue existiendo una brecha significativa en términos de acceso a internet de calidad. Esto dificulta la experiencia educativa, ya que la falta de acceso constante y estable a la red puede interrumpir las clases y limitar el aprendizaje de los estudiantes. Según un informe del Ministerio de Educación de Perú, la conectividad sigue siendo uno de los mayores desafíos para las instituciones educativas en regiones alejadas del país.
Otro de los retos importantes es la capacitación continua de los docentes. En muchos casos, los profesores no cuentan con las habilidades tecnológicas necesarias para utilizar eficazmente las plataformas digitales en su enseñanza. El Instituto Fibonacci ha enfrentado este desafío al invertir en formación docente y en la creación de un entorno digital inclusivo, en el que tanto los estudiantes como los profesores puedan desarrollarse de manera equitativa en el uso de estas herramientas. Sin embargo, el proceso de adaptación es continuo y depende de la actualización constante de los contenidos y herramientas tecnológicas disponibles.




