Basilia Evaristo Tucto, una indignada madre de familia, con lágrimas en los ojos y entre sollozos, denunció la brutal agresión que sufrió su menor hijo por un sujeto de quien dijo ser trabajador de la Municipalidad de Yarumayo. La humilde mujer acusó a Antonio Pablo Silva Bruno (44), alias Shipico, que el pasado jueves 29 de setiembre trató de ahogar al menor Y. J. F. E. (13) en la pileta de la plazuela de dicho distrito.
Relató que su hijo salió del colegio Andrés Avelino Cáceres, donde cursa el 2.° de secundaria, montó su bicicleta y, cuando pasaba por la plazuela, bajó a remojarse la cabeza por el intenso calor del mediodía. En la pileta se encontraban otros alumnos del colegio que buscaban también refrescarse.
Lo trató de ahogar
Fue en esos instantes, que sin mediar palabra alguna, Silva Bruno agarró del cuello al menor y lo presionó sobre el concreto, según denunció la madre. El sujeto obligó a los demás alumnos a echarse agua y, ante la negativa de los jóvenes, cargó al menor y lo sumergió completo en la pileta de metro y medio de profundidad.
Menor con daño psicológico
El escolar se encontraba con uniforme reglamentario y su mochila con sus útiles escolares. Los cuadernos quedaron completamente arruinados y presenta un severo daño psicológico, porque el sujetó habría tratado de matarlo. “Mi hijo tiene pesadillas todas las noches y temor de volver a ser atacado. Pido que se haga justicia”, exclamó.
Basilia Evaristo Tucto afirmó no tener ningún problema con Antonio Silva y, según los testigos que vieron la agresión, habría actuando en estado etílico, su actitud matonesca y delincuencial se produjo solo por ver a los jóvenes remojándose la cabeza en la pileta de la plazuela. La madre dice que, el agresor trata de reparar el daño, ofreciendo 10 soles al escolar para que se compre sus útiles.
Pide intervención de autoridades
La humilde madre de 5 hijos pide justicia y que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto. No sería la primera vez el accionar delincuencial del sujeto, porque tiene diversas denuncias, según dio a conocer Evaristo Tucto.



