Torturan y matan a presunto delincuente

Un presunto delincuente identificado como Juan Vargas Martel (60) fue asesinado a golpes por un grupo de enardecidos familiares y pobladores que lo acusaron de robar cuatro ovejas. El sangriento hecho ocurrió el domingo a las 5:00 p. m. en el poblado de Cunyaj, distrito de San Francisco de Cayrán.
Según las investigaciones, Juan Vargas Martel (60) ingresó a la vivienda de su hermana Susana Vargas Martel (58) en el centro poblado San Pedro de Vizcacocha, distrito de Conchamarca (Ambo), donde se apoderó de sus ovejas y se las llevó al distrito de San Francisco de Cayrán aprovechando que la dueña se fue a sufragar.
Sin embargo, cuando retornó fue alertada por los vecinos, quienes pudieron reconocer al autor. La agraviada y sus hijos, entre ellos Cesáreo Agüero Vargas (37), y otros 20 pobladores abordaron el camión de placa W4C-849 y fueron en busca del presunto malhechor.
Juan fue arrestado en la vivienda de su hija María Vargas Ponce (37), donde lo desnudaron y golpearon salvajemente hasta dejarlo inconsciente delante de su menor hija, de 15 años, y de su nieto, de 7 años. Luego lo subieron al camión y lo llevaron con rumbo desconocido. Los menores alertaron del hecho a María, su hija mayor, quien inició su búsqueda.
El cuerpo sin vida fue hallado en la ribera del río San Ramón Macha a 100 metros del puente, del mismo nombre, aplastado con gran cantidad de piedras. Tenía las manos y los pies atados con pasadores y cordel de cabuya, y con signos de haber sido estrangulado con una rafia de color negro que rodeaba su cuello.
Detención
El juez de Paz, Humberto Tolentino Medrano (42), alertó del homicidio a los policías de la comisaría de Cayhuayna, quienes se constituyeron al centro poblado de Vizcacocha y detuvieron al confeso asesino Cesáreo Agüero Vargas (37), a su hermano Abel (33) y a su madre Susana Vargas Martel (58).
Según la policía, Cesáreo habría aceptado y autoculpado de haber golpeado salvajemente hasta matar a su tío, alegando que estaba cansado de sus constantes robos, después lo arrojó a la ribera del río.