Después de cuatro días de zozobra por los resultados de las elecciones presidenciales de segunda vuelta, por fin, se conoció quien es el ganador. Pedro Pablo Kuczynski es el nuevo presidente de la República. Aunque desde hace dos días, la tendencia era clara, y, según muchos especialistas, muy improbable que esta fuera a cambiar a favor de la señora Keiko Fujimori. Lo más prudente para los candidatos era esperar el comunicado oficial de la ONPE antes de dar declaraciones oficiales.
El margen de diferencia de votos entre los dos candidatos ha sido muy pequeño, solo 41 964 votos. Si inclusive la diferencia hubiera sido por un solo voto, el resultado debe ser respetado, nos guste o no. Lógicamente que, para los fujimoristas esto no es nada grato, ya que se ha visto las diferentes reacciones que la prensa ha podido captar.
La elección ya terminó y el pueblo decidió. Ahora solo queda trabajar por el bien del país. El Congreso, donde el partido naranja tiene amplia mayoría, debe demostrar mucha madurez y consistencia con el discurso que ha venido propalando todo este tiempo, y no creerse “dueños” del parlamento tal y como lo ha sugerido el congresista Pedro Spadaro.



