El Hisense UR9S es uno de los primeros televisores en incorporar tecnología RGB MiniLED y, según el análisis publicado por Xataka, se presenta como una de las alternativas con mejor relación calidad-precio para acceder a esta tecnología. El modelo probado, de 65 pulgadas, se comercializa por unos 1.499 euros, frente a los 4.999 euros del TCL RM9L de 85 pulgadas o los 4.499 euros de la Sony Bravia 9 II de 85 pulgadas, según los precios recogidos en el análisis.
La principal baza del UR9S es su calidad de imagen HDR, con niveles de brillo capaces de rivalizar con cualquier televisor del mercado y un volumen de color que, de acuerdo con el análisis, puede mirar cara a cara al OLED. Sin embargo, ser la opción más asequible de su especie ha obligado a Hisense a renunciar a determinadas prestaciones en el procesado de imagen SDR.
Ficha técnica: panel RGB MiniLED de 65 pulgadas
El UR9S analizado monta un panel VA RGB MiniLED 4K UHD de 65 pulgadas, 8 bits más FRC y 170 Hz de refresco, con resolución de 3.840 x 2.160 puntos. En HDR admite Dolby Vision IQ, Dolby Vision 2 Max, HDR10+ y HLG. El procesador de imagen es el Hi-View AI Engine RGB, basado en el MediaTek Pentonic 800, y el sistema operativo es VIDAA U9.5.
En conectividad, el televisor suma tres puertos HDMI 2.1 completos, un USB-C con función DisplayPort en el borde lateral, un USB 3.0, un USB 2.0, entrada de satélite, coaxial, Ethernet y CI+. En inalámbricas incorpora Wi-Fi 6 y Bluetooth 5.4. Para juegos declara 4K a 120 Hz, VRR, ALLM, mapeado de tono HDR automático y Dolby Vision, además de FreeSync Premium Pro.
Sus dimensiones son 1.448 x 45 x 838 mm sin soporte y 1.448 x 290 x 914 mm con soporte. El peso es de 29,2 kg con soporte y 24,4 kg sin él. El precio oficial del modelo de 65 pulgadas es de 2.199 euros, aunque el análisis recoge ofertas que lo sitúan en 1.499 euros en El Corte Inglés, 1.699 euros en MediaMarkt y 1.939,22 euros en PcComponentes.
Dos televisores en uno
El análisis describe la experiencia de uso como la de "dos televisores distintos". El primero aparece con contenido SDR, como el de los canales TDT o los planes más económicos de plataformas como Netflix. En ese escenario, el procesador y los algoritmos de mejora de imagen hacen un trabajo correcto, pero no alcanzan el nivel de refinamiento de rivales como Sony, Samsung o TCL. Las texturas del contenido escalado aparecen algo más suavizadas de lo deseable, en escenas oscuras pueden apreciarse macrobloques o transiciones menos naturales y el contraste deja unos negros que, en el mejor de los casos, son un gris muy oscuro.
El análisis apunta al panel antirreflejos como uno de los responsables de ese matizado de negros: hace un gran trabajo dispersando la luz de una balconera, pero también contribuye a diluir parte del contraste. Como referencia se utilizó el tercer episodio de la octava temporada de 'Juego de Tronos', un contenido exigente por su resolución original y su información en sombra. El resultado fue bueno, pero no extraordinario: los negros tendían a aplastarse, aunque el control de artefactos hizo un buen trabajo.
Con los deportes la historia cambia. El sistema de detección automática de contenido ajusta el procesado del movimiento y potencia los colores sin generar artefactos ni distorsiones, y el seguimiento de la acción resulta muy limpio. El análisis señala que es fácil recomendar este televisor a quienes ven mucho deporte, en línea con el patrocinio de Hisense del Mundial de fútbol.
El segundo televisor entra en juego con contenido HDR. Es entonces cuando desaparecen prácticamente todas las reservas, incluso con un panel de 8 bits con FRC (Frame Rate Control) en lugar de uno de 10 bits nativos. La calibración de color de fábrica es excelente y apenas requiere ajustes, con los modos HDR Cineasta y Cine ofreciendo una representación muy natural del color. Con Dolby Vision, el panel despliega todo su potencial cromático y se aprecian los casi 3.500 nits que promete Hisense en una ventana del 10%.
En las pruebas con 'Interstellar' el televisor mostró negros profundos y reflejos especulares bien controlados, sin blooming apreciable durante el uso real. Con 'El Gran Showman' en Dolby Vision destacó el rojo de la casaca de Hugh Jackman y el brillo de la pedrería del vestido de Rebecca Ferguson. En 'Dune: Parte II', la secuencia del Barón Harkonnen ante el trono del Emperador mostró un buen equilibrio entre la cruz de luz de la escalera y los detalles de los guardias entre las sombras. El análisis subraya que ese resultado se logra con el ajuste de fábrica, sin configurar ningún parámetro.
El UR9S es, además, uno de los primeros modelos en incorporar soporte Dolby Vision 2 Max gracias a su procesador MediaTek Pentonic 800, aunque por el momento solo hay contenido disponible en Dolby Vision.
Diseño, mando y sistema operativo
En el apartado de diseño, el UR9S mantiene un perfil de solo 45 mm, poco habitual en un televisor MiniLED, y aprovecha ese espacio para instalar altavoces en ambos laterales orientados hacia el frente. La peana puede instalarse a dos alturas diferentes para facilitar la colocación de una barra de sonido. El análisis señala como margen de mejora la gestión de cables: la ranura trasera de la peana es demasiado estrecha y apenas permite ocultar un par de cables.
El mando incluye una célula solar en la parte frontal y botones retroiluminados, además de seis botones de acceso directo, cuatro de ellos a plataformas (Disney+, Netflix, Prime Video y YouTube) y dos a canales gratuitos y contenidos propios. También admite carga por USB-C.
El sistema operativo VIDAA U9.5 ha evolucionado respecto a versiones anteriores: la navegación por menús y pantallas es rápida, las opciones de configuración incluyen explicaciones de cada ajuste y hay espacios exclusivos para niños y para juegos. El análisis menciona como punto confuso que el espacio Home duplica funciones del espacio Inicio. No falta ninguna aplicación relevante de vídeo o audio, incluidas RTVE Play, Atres Player y Mitele, aunque la ausencia destacable es Amazon Luna. El encendido tarda entre cuatro y cinco segundos y no emite ningún sonido de aviso.
Sonido Devialet y apartado para gaming
El sistema de sonido, afinado en colaboración con los especialistas franceses Devialet, ofrece un rendimiento por encima de la media del mercado, según el análisis. La configuración es de 4.1.2 canales con 90 W de potencia total: dos altavoces de rango completo de 15 W, dos laterales de 10 W, un subwoofer de 20 W con dos pasivos y dos unidades de 10 W orientadas hacia el techo para potenciar el efecto Dolby Atmos. El televisor propone un calibrado de la estancia en el primer encendido y el modo Inteligente procesa el sonido para ofrecer diálogos claros y controlar los cambios bruscos de volumen.
Para gaming, el televisor cuenta con tres puertos HDMI 2.1 con soporte completo, VRR, ALLM y FreeSync Premium Pro. Al activarse el modo Juego, el procesador puede elevar la frecuencia de refresco hasta los 170 Hz, y hasta 180 Hz en los modelos de 75 y 85 pulgadas. El análisis señala que el input lag es lo suficientemente bajo como para resultar imperceptible durante el juego, sin retrasos ni problemas de sincronización, y que la gestión del HDR aporta una estética más cinematográfica. La Game Bar permite modificar ajustes de imagen y sonido sin abandonar la partida. Entre las limitaciones, el análisis menciona la falta de soporte G-Sync, que obligó a configuraciones adicionales con una Nvidia RTX 2070, y que si al activarse el modo Juego hay seleccionado un modo de imagen distinto al Estándar, luego no deja elegir los modos HDR para juegos.
Precio, alternativas y valoración
El Hisense UR9S de 65 pulgadas se puede comprar por unos 1.499 euros, el de 75 pulgadas por unos 2.199 euros y el de 85 pulgadas por unos 2.699 euros, según los precios recogidos en el análisis. Como comparación, el TCL RM9L de 85 pulgadas cuesta unos 4.999 euros y la Sony Bravia 9 II de 85 pulgadas se vende por 4.499 euros.
El análisis otorga al televisor una nota global de 8,9, con 9,2 en diseño, 8,8 en calidad de imagen, 9,0 en sonido y 8,5 en interfaz y software. Entre los puntos a favor figuran la excelente calibración HDR de fábrica, el diseño y la construcción cuidados, y la fluidez y funciones de VIDAA. En contra, el procesado SDR mejorable, el modo de ahorro energético que no termina de desactivarse por completo y unos ángulos de visión que siguen siendo mejorables.
La conclusión del análisis es que el UR9S es "una de las compras más inteligentes" para quien busque una experiencia cinematográfica en HDR sin un desembolso elevado. Si la mayor parte del contenido que se consume es SDR, un OLED de Samsung o LG puede seguir siendo una compra más equilibrada, y el análisis también menciona como alternativas con mejor procesado SDR a los OLED de LG y a los RGB MiniLED de TCL y Sony, aunque a precios que pueden duplicar al de este Hisense.









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