Un total de 8.547 sistemas vinculados a parques solares y eólicos de Europa son accesibles desde internet, en muchos casos sin los mecanismos de seguridad necesarios. El dato proviene del informe To See the Wind and the Sun, elaborado por la plataforma de inteligencia de internet y ciberseguridad Modat Magnify con la colaboración de Bouke van Laethem, del Centro Nacional de Ciberseguridad de Países Bajos (NCSC-NL).
Del total, 7.942 interfaces corresponden a instalaciones fotovoltaicas y 605 a parques eólicos, según recoge Efe. Los investigadores escanearon instalaciones de 40 países de la Unión Europea, la Asociación Europea de Libre Comercio y países candidatos al bloque, y detectaron sistemas expuestos en 35 de ellos. El análisis excluyó las instalaciones residenciales sobre cubierta.
España, a la cabeza del apartado solar
España registró 2.766 sistemas vinculados a instalaciones solares accesibles desde la red pública, lo que representa el 35% de los detectados y sitúa al país a la cabeza de la lista en ese apartado. Le siguen Grecia, con 1.860; Italia, con 753, y Alemania, con 672. Estos cuatro países concentran el 76% de los sistemas solares expuestos. Más atrás aparecen Hungría, con 514, y Turquía, con 454.
En el sector eólico, en cambio, el liderazgo corresponde a Alemania, con 212 sistemas, e Italia, con 192. España registró 11 en ese apartado.
El fundador de Modat y coautor del estudio, Soufian El Yadmani, atribuye la concentración española al tamaño del parque renovable del país y a su volumen de instalaciones solares. Según la web Moncloa.com, también incidirían la dispersión de proveedores, la rotación de las plantillas técnicas y el crecimiento acelerado de la potencia instalada.
Qué se encontraron en las interfaces
Los sistemas detectados no son todos del mismo nivel. «Algunos son la interfaz de gestión de una sola turbina. Otros se sitúan en un nivel superior y controlan varias turbinas, o incluso toda una explotación agrícola, desde una sola pantalla», indica el estudio.
«Algunos de esos paneles estaban sin ningún tipo de autenticación o protección», explica el investigador.
Entre los ejemplos recogidos figura la interfaz web de un aerogenerador accesible desde internet, que mostraba datos de producción en tiempo real junto con controles de arranque, parada y reinicio. Otra página mostraba su ubicación. También se localizaron páginas de acceso que identificaban los parques eólicos que protegían.
Modat identificó estos sistemas mediante agrupación basada en aprendizaje automático dentro de su plataforma Magnify, que permite agrupar automáticamente equipos similares e identificar tipos de dispositivos para los que no había reglas de búsqueda definidas. Según los investigadores, un atacante podría realizar un proceso de identificación similar. «Lo que nosotros podemos mapear en horas, un atacante también puede mapearlo en horas», señaló El Yadmani.
Expuestos no significa atacados
El informe aclara que la exposición de estos sistemas no implica que hayan sido vulnerados ni que alguien haya accedido a ellos. El recuento corresponde a interfaces y sistemas digitales, no a instalaciones independientes, y algunos de los sistemas identificados pueden controlar varios equipos o parques completos. Las cifras, además, probablemente subestiman el problema: solo contabilizan los sistemas que pudieron asociarse con seguridad a una instalación concreta, por lo que habría muchos más que no se pudieron vincular por falta de información suficiente.
Los investigadores no publicaron datos de proyectos, operadores ni direcciones IP concretas. Las organizaciones afectadas están siendo notificadas a través de los equipos nacionales de respuesta a incidentes informáticos.
Las recomendaciones y la advertencia de un experto
El informe recomienda retirar de inmediato de internet las interfaces de administración y asumir que los atacantes podrían haber accedido ya a las redes internas. También plantea mejorar la visibilidad sobre los equipos a los que acceden proveedores y empresas de servicios.
Sin embargo, Thomas Plank, director ejecutivo de la empresa austríaca de ciberseguridad industrial Tributech, señaló que desconectar las interfaces no resolvería por sí solo el problema, ya que las instalaciones distribuidas y sin personal permanente deben mantener conexiones con operadores de red, comercializadores y empresas de mantenimiento. Según Plank, muchos operadores no pueden verificar de forma independiente si los datos utilizados por sus sistemas de control son auténticos o han sido manipulados durante su transmisión.
El siguiente paso, según los autores, pasa por las notificaciones en curso a los operadores afectados a través de los equipos nacionales de respuesta a incidentes.







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