Tras eliminar al Paris Saint-Germain y a la Juventus con arbitrajes polémicos del italiano Gianluca Rocchi en la ida de octavos y de Michael Oliver en la vuelta de cuartos, el Real Madrid tendrá al durísimo Bayern Múnich como último escollo antes de la deseada final de Kiev para conquistar la tercera Champions League consecutiva. Será una eliminatoria explosiva, que resultó en el sorteo de Nyon, y con el segundo asalto en el Santiago Bernabéu. El otro duelo enfrentará al Liverpool con la Roma, con la vuelta en la capital italiana.
Los partidos de ida se realizarán el 24 y 25 de abril, y los de vuelta, el 1 y 2 de mayo con la mira puesta en la final de Kiev el sábado 26 de mayo para cerrar la temporada de clubes a tres semanas del Mundial de Rusia.
Se espera una encerrona en el estadio Allianz Arena de Munich tras el escandaloso arbitraje de la temporada pasada, que dejó fuera al Bayern en el Bernabéu en cuartos de final (1-2 en Múnich y 4-2 en Madrid) por obra y gracia del húngaro Viktor Kassai: dos goles del Madrid en fuera de juego, una roja a Arturo Vidal por una falta inexistente, una expulsión perdonada a Casemiro y un ‘offside’ pitado a Lewandowski que no era cuando se marchaba solo hacia Keylor Navas. Karl-Heinz Rummenigge, presidente del Bayern, explotó: “Esto no se ha visto en Europa en los últimos 40 años”. Hay muchas más cuentas pendientes entre los germanos y el Madrid, que nunca se han visto las caras en una final.




