Escándalo sanitario en Pakistán: Más de 331 niños en Taunsa contraen VIH, presuntamente por jeringas contaminadas en un hospital público. Una investigación expone negligencia sistémica y sufrimiento infantil. La conmovedora historia de Asma, de 10 años, y la temprana muerte de su hermano Mohammed Amin, a los 8, por VIH, desvela una tragedia que sacude a Pakistán. Ambos contrajeron el virus, según su familia, por inyecciones con agujas contaminadas en un hospital público. Entre noviembre de 2024 y octubre de 2025, una investigación ha revelado que al menos 331 infantes dieron positivo, exponiendo graves fallas en la higiene hospitalaria y la administración pública, con implicaciones devastadoras para miles de familias. Se estima que 1.3 millones de personas mueren anualmente por infecciones sanitarias globales, una cifra que subraya la urgencia de protocolos de seguridad. Según la investigación publicada por BBC Eye , la crisis sanitaria en Taunsa no es un incidente aislado, sino un reflejo de profundos problemas estructurales en el sistema de salud paquistaní. Un informe conjunto de la UNICEF y la Organización Mundial de la Salud de abril de 2025 ya destacaba la "preocupante" situación, especialmente en la sala de emergencias pediátrica del Hospital THQ Taunsa. La arraigada preferencia cultural por las inyecciones, incluso para dolencias menores, sumada a la crónica escasez de medicamentos y una supervisión deficiente, ha creado un caldo de cultivo para la propagación de enfermedades infecciosas, comprometiendo la salud de más de 241 millones de habitantes y, sobre todo, la de sus niños. Cientos de Niños Infectados: La Escalofriante Cifra de 331 Casos Positivos Revela una Crisis Profunda La imagen de Asma, de apenas 10 años, arrodillada junto a la tumba de su hermano menor, Mohammed Amin, fallecido a los 8 años tras dar positivo por VIH, es una herida abierta en la conciencia de Pakistán. Mohammed sufría fiebres tan intensas que pedía dormir bajo la lluvia y se retorcía de dolor "como si le hubieran arrojado en aceite hirviendo", relata su madre, Sughra, quien también lamenta la pérdida. Poco después de la infección de Mohammed, Asma fue diagnosticada con el mismo virus. La familia cree, con un dolor lacerante, que ambos niños contrajeron la enfermedad de jeringas contaminadas durante tratamientos médicos rutinarios en el Hospital THQ Taunsa, un centro médico gubernamental en la provincia de Punjab, Pakistán. Este caso no es único: *BBC Eye* ha identificado a un total de 331 niños que dieron positivo para VIH en Taunsa entre noviembre de 2024 y octubre de 2025. El Dr. Gul Qaisrani, médico de una clínica privada, fue el primero en alertar a finales de 2024, notando un aumento preocupante de niños con VIH en su consulta. Casi la totalidad, entre 65 y 70 niños que él diagnosticó, habían recibido tratamiento previamente en el THQ Taunsa. Un análisis de 97 niños con VIH y sus familias reveló que solo 4 de las madres dieron positivo, menos del 5% del total, descartando categóricamente la transmisión de madre a hijo como la causa principal de este brote. Sughra, la madre de Mohammed y Asma, dio negativo para VIH; su esposo falleció dos años antes en un accidente de tráfico. Los datos del programa provincial de detección del SIDA de Punjab atribuyen a "agujas contaminadas" la transmisión en más de la mitad de estos 331 casos confirmados, incluyendo el de Asma, mientras que para los demás, el modo de transmisión no se especifica, dejando un sombrío velo de incertidumbre sobre el origen. ¿Qué Revelaron las Cámaras Ocultas sobre la Peligrosa Realidad de las Prácticas Hospitalarias? La investigación encubierta de *BBC Eye* en el Hospital THQ Taunsa, realizada durante 32 horas a finales de 2025, expuso una serie de prácticas que desafían cualquier estándar de seguridad sanitaria y que ponen directamente en riesgo la vida de los pacientes, especialmente la de los niños. Los investigadores presenciaron la reutilización de jeringas en viales de medicamentos multidosis en 10 ocasiones distintas, un acto que potencialmente contamina los fármacos y compromete la esterilidad de los tratamientos. Más alarmante aún, en 4 de estos casos, medicina del mismo vial fue administrada a otro niño, creando un riesgo inminente de transmisión viral. El Dr. Altaf Ahmed, consultor microbiólogo y uno de los principales expertos en enfermedades infecciosas de Pakistán, tras revisar el metraje, fue tajante: "Incluso si han colocado una aguja nueva, la parte trasera, lo que llamamos el cuerpo de la jeringa, tiene el virus, por lo que se transferirá incluso con una aguja nueva". Esto subraya la gravedad de no usar jeringas de un solo uso. A pesar de los carteles instructivos sobre prácticas de inyección segura en las paredes del hospital, se filmó a personal, incluyendo a un médico, inyectando pacientes sin guantes estériles en 66 ocasiones. Otro experto consultado destacó que estas imágenes evidencian debilidades sistémicas en la capacitación so