Miles de clientes de IKEA se quedan sin paneles solares y con miles de libras perdidas tras la quiebra de Soly, su socio europeo, en un escándalo de protección al consumidor. Una sociedad estratégica entre IKEA y el instalador europeo Soly dejó a miles de clientes, incluyendo a ZR de Dalkeith, con depósitos de hasta 3.000 libras esterlinas perdidos y sin paneles solares. La colaboración, lanzada con gran fanfarria en septiembre de 2023, colapsó en solo unos meses, dejando a la multinacional sueca en silencio. Según la investigación publicada por The Guardian , este caso expone la alarmante vulnerabilidad de los consumidores en el floreciente mercado de energías renovables. La promesa de un "futuro mejor" se diluyó rápidamente, con empresas desapareciendo y gigantes minoristas eludiendo responsabilidades, lo que impacta directamente la confianza de miles de hogares. Clientes pierden más de £3.000 en depósitos por el cierre de Soly La confianza depositada en IKEA, una marca reconocida globalmente con una trayectoria de más de 80 años, fue clave para que miles de consumidores optaran por los paneles solares de Soly. ZR, una de las afectadas, abonó un depósito de £3.000 a finales del año pasado, impulsada por la oferta de “precios IKEA” y la promesa de una instalación en “cinco sencillos pasos”. Sin embargo, su ilusión se desvaneció rápidamente. En febrero de 2024, sus correos a Soly fueron respondidos con notificaciones de "fuera de la oficina", y para marzo, los mensajes rebotaban, los números telefónicos estaban inactivos y la operación europea había quebrado. Esta situación, que se agrava al saber que la división británica entró en liquidación en enero del mismo año, afecta a un número estimado de más de 2.000 clientes, cada uno con pérdidas significativas que promedian las £2.500 a £4.000. ¿Qué tan responsable es IKEA por la quiebra de su socio? La posición de IKEA ha sido de total silencio y desvinculación, lo que ha generado una fuerte crítica. La empresa sueca, que promovió activamente la asociación en su sitio web durante varios meses e incluso esperaba recibir comisiones por cada derivación exitosa, retiró discretamente la publicidad de Soly solo después de la quiebra, sin ofrecer ninguna clase de aviso o ayuda a los clientes afectados. Ante las insistentes consultas de ZR y otros, IKEA ha eludido la cuestión, afirmando que no era parte de los contratos directos con Soly. Esta postura contrasta con la visibilidad y el apoyo comercial que brindó inicialmente, sugiriendo una falta de diligencia debida en la selección de sus socios o una indiferencia ante el bienestar de su clientela, una base que supera los 150 millones de visitantes anuales en sus tiendas globalmente. Soly: De promesa verde a quiebra en menos de seis meses La debacle de Soly fue alarmantemente rápida. Tras su lanzamiento en septiembre de 2023, la operación europea colapsó en apenas un mes o dos, seguida por su filial en el Reino Unido en enero de 2024. Curiosamente, en diciembre de 2023, Soly fue adquirida por la empresa energética Otovo, pero este acuerdo no incluyó las responsabilidades, garantías o instalaciones pendientes, dejando un vacío legal y financiero crucial. ¿Existe alguna protección real para los consumidores ante estas quiebras? La experiencia de ZR es un duro recordatorio de las limitaciones en la protección al consumidor. Aunque existen organismos como HIES (Home Insulation & Energy Systems Quality Assured Scheme) que ofrecen seguros de garantía y protección de depósitos para instalaciones de energías renovables, ZR descubrió que su contrato no estaba registrado en el esquema. Para colmo, el pago se realizó mediante transferencia bancaria, una modalidad que carece de las garantías de reembolso que ofrece una tarjeta de crédito bajo la Ley de Crédito al Consumidor (Consumer Credit Act) de 1974, específicamente la Sección 75, que responsabiliza conjuntamente al emisor de la tarjeta y al proveedor de bienes o servicios. Lamentablemente, este detalle técnico reduce las posibilidades de ZR de recuperar sus £3.000 a un escaso 5-10%. Altas barreras y mínima esperanza de recuperación financiera Los administradores de Soly, S&W Group, han indicado a los clientes que deben registrar sus reclamaciones, pero las posibilidades de un reembolso son inciertas y probablemente muy bajas, dadas las múltiples deudas y prioridades en un proceso de liquidación. El proceso puede durar más de 18 meses, y el promedio de recuperación en casos similares rara vez supera el 15% del monto original. Este escenario pone de manifiesto el riesgo inherente de inversiones en tecnologías emergentes o de alto crecimiento a través de terceros, incluso cuando están respaldadas por marcas de renombre. Las £3.000 de ZR representan una parte considerable del costo total de una instalación solar doméstica, que en el Reino Unido puede oscilar entre £6.000 y £10.000. El reloj del desengaño: de la confianza al abandono en menos de 10 meses Desde el lanzamiento de l