La actividad sísmica en Perú es una constante preocupación debido a su ubicación geográfica en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de alta sismicidad. Esta región se caracteriza por la convergencia de placas tectónicas, lo que genera frecuentes movimientos telúricos. La comprensión de estos fenómenos es vital para la preparación y mitigación de riesgos en el país. Además, es importante recordar que Perú ha experimentado algunos de los terremotos más devastadores de la historia, como el de 1970 en Áncash y el de 2007 en Pisco, lo que subraya la necesidad de una constante vigilancia y preparación.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) y el Centro Sismológico Nacional (CENSIS) trabajan en conjunto para monitorear y reportar la actividad sísmica en el territorio nacional, con el fin de mantener informada a la población sobre los últimos sismos registrados.
El CENSIS, responsable de recopilar los datos sísmicos a través de la Red Sísmica Nacional (DS-0017-2018MINAM), una red extensa de sensores de velocidad, aceleración y desplazamiento, trabaja en estrecha colaboración con el IGP para garantizar la precisión y la inmediatez de la información proporcionada al público. La normativa DS-0017-2018MINAM establece los estándares y requerimientos técnicos para la operación de la Red Sísmica Nacional, asegurando la calidad y confiabilidad de los datos recolectados.
Las autoridades peruanas, conscientes del alto riesgo sísmico, han implementado estrategias de preparación y respuesta, lideradas por el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI). Se ha identificado una acumulación de energía sísmica significativa en el sur del país, lo que incrementa la probabilidad de un sismo de gran magnitud. Ante esta eventualidad, el INDECI promueve activamente la prevención y la preparación, buscando fortalecer la resiliencia de la población.
En el marco de estas iniciativas, se han llevado a cabo dos simulacros a nivel nacional durante el año 2024, con el objetivo de sensibilizar a la población sobre las medidas de seguridad y promover una cultura de prevención ante desastres naturales. Estos ejercicios buscan educar a la población sobre cómo actuar durante un sismo, incluyendo la identificación de zonas seguras y la evacuación ordenada.
El INDECI enfatiza la importancia de que cada familia cuente con una mochila de emergencia, equipada con elementos esenciales como artículos de higiene personal, alimentos no perecibles, ropa de abrigo, medicamentos básicos, documentos de identificación y dispositivos de comunicación como radios a pilas y linternas. La preparación de esta mochila es un paso crucial para asegurar la supervivencia y el bienestar de la familia en caso de emergencia.
Para complementar esta información, se recomienda consultar videos informativos sobre cómo armar una mochila de emergencia y las declaraciones de Hernando Tavera, Presidente del IGP, sobre los pronósticos sísmicos en Perú, que pueden proporcionar una comprensión más profunda de la situación y las medidas preventivas necesarias.




