Con mucho optimismo pensábamos que se iba a escribir el último capítulo de incertidumbre y el primero de certeza, sobre la adquisición del terreno del hospital de EsSalud.
Teniendo en cuenta que el director nacional de EsSalud, Raúl Fonseca Espinoza, un médico natural de Huánuco, que trabajó y dirigió los hospitales en Tingo María y Huánuco. Por ende, conocía lo crítico de la situación de la salud en la región.
Sin embargo, nuevamente, ha sido una nueva gran decepción ver que este señor no hizo absolutamente nada por este departamento. Por último, ni medicinas tiene el hospital de EsSalud.
Pero eso no es todo, el gobernador Erasmo Fernández ha ofrecido 7 hectáreas Quicacan en calidad de donación para la construcción del hospital.
Curiosamente, funcionarios y dirigentes del mismo EsSalud se oponen a dicha donación, aduciendo que no es un terreno propicio, sin un sustento válido.
Sin embargo, algunos funcionarios y dirigentes, si encuentran propicio gastar más de $300 el metro cuadrado en ciertos terrenos. ¿Por qué será?
Es obvio. Estas personas únicamente están motivadas por un interés económico, una posible y considerable “comisión” de darse en la compra.
Penosamente, no piensan ni les interesa un pepino los asegurados, que superan los más de 140 000 ciudadanos.
Huánuco requiere con urgencia de un amplio y moderno hospital, por eso debemos desterrar los egoísmos y el boicot permanente.
Una gran muestra de esta desidia, es que en 20 años no se ha podido concretar la compra del terreno para el hospital, porque simplemente se manejan intereses personales.
Es increíble cómo nuestro departamento sigue en retroceso debido a la envidia, ambición y codicia, entre nosotros mismos. Lejos de reflexionar de que unidos podemos avanzar más, hacemos todo lo opuesto.
Ahora más que nunca se requiere de carácter y de una posición política sólida. Usted señor gobernador, tiene la gran oportunidad de hacer respetar a Huánuco y exigir a las autoridades de EsSalud qué acepten el terreno donado lo más pronto posible.
Estamos seguros de que todos nosotros, la ciudadanía, nos uniríamos en una protesta pacífica para que las autoridades de Lima respondan.
No más envidia, no más desidia, no más intereses personales, pero sí más unión y trabajo por los huanuqueños.




