Se desploma techo del Mercado Antiguo

Al promediar las 3 a. m. de ayer, el techo de carrizo y quincha del antiguo Mercado Central, de la cuadra 7 del jirón 28 de Julio, se desplomó estrepitosamente. Los palos que tienen una antigüedad mayor a los 100 años, resecos y apolillados cedieron al paso del tiempo y una gran cantidad de tierra (del tapial) aplastó un puesto de comida y el almacén.
Al promediar las 5 a. m., los comerciantes se percataron del desastre y apoyaron en el rescate de los electrodomésticos. Informaron del desplome a la Municipalidad Provincial de Huánuco que envió personal que retiró los escombros.
La más afectada fue la comerciante de comina, Mishel Rufino Huarauya. La cocina, ollas y utensilios quedaron inutilizables y también resultó dañado un refrigerador. El techo cayó también sobre dos conservadoras y sepultó varios sacos de arroz, azúcar y sal.
Mishel Rufino Huarauya, madre de una hija con leucemia, solicitó a la Municipalidad la reparación de su puesto de trabajo por ser el único sustento familiar, espera que también se responsabilicen de los daños.
Constante
peligro
Los comerciantes y clientes del Mercado Viejo viven en constante peligro. Hay grietas en las paredes y puertas de acceso principales; también se aprecia desniveles en las columnas. Sobre los puestos de comida, a pocos centímetros donde se desplomó el techo, aparecen grandes grietas. La caída de tierra, troncos y carrizo se puede producir en cualquier momento.
Indiferencia de Cultura
El Mercado Central o Antiguo fue declarado por la Dirección Desconcentrada de Cultura como Monumento Histórico y Patrimonio Cultural de la Nación, distinción que impide a la Municipalidad Provincial demoler la peligrosa infraestructura. Los comerciantes cuestionaron la actitud del director de la Oficina Desconcentrada de Cultura en Huánuco, Carlos Ortega y Obregón, porque tampoco se preocupa en refaccionar los ambientes.
Advierten que será responsabilidad de Ortega y también de los funcionarios de la municipalidad, si produce la pérdida de vidas humanas. Los comerciantes manifestaron que con su dinero, hace 4 años, realizaron la reparación de la parte externa, pero Cultura les impide refaccionar las paredes, techos y columnas.