La emergencia por las lluvias en el sector Casha , en el distrito de Santa María del Valle , dejó una de sus escenas más duras en la vivienda de Luz Villavicencio Echeverría , una madre de familia que perdió casi todo tras el deslizamiento de lodo y agua ocurrido en menos de una hora. Su casa quedó inhabitable, con ambientes sepultados, muebles enterrados y pertenencias destruidas. Además de Casha , los sectores de Pacaypampa , Santa María del Valle y La Despensa figuran entre los más golpeados por las intensas lluvias y el colapso del sistema de agua, una emergencia que dejó 225 familias damnificadas en una sola noche. Durante una transmisión en vivo desde la zona afectada, la damnificada pidió apoyo a las autoridades regionales, locales y también a personas de buen corazón. Señaló que su caso no ha recibido la misma atención que otros sectores golpeados por las lluvias y aseguró que, hasta varios días después de la emergencia, nadie había llegado a verificar directamente la magnitud de los daños en su vivienda . La afectada explicó que actualmente se encuentra viviendo a la intemperie junto a sus hijos, sin un espacio seguro para cocinar ni protegerse del sol o la lluvia. Además, advirtió que permanece en una zona roja , por lo que teme que la situación empeore si vuelven las precipitaciones. “No tengo otro lugar” , expresó al solicitar ayuda urgente para salir adelante. La gravedad del desastre en Santa María del Valle también quedó reflejada en el reporte de una niña de tres años fallecida , hecho que confirma el fuerte impacto que tuvieron las lluvias en esta jurisdicción. Apoyo llegó tarde Luz Villavicencio afirmó que mientras en otras zonas afectadas, como Pacaypampa , llegaron autoridades y personas que difundieron la emergencia en redes sociales, en Casha la ayuda no se presentó de inmediato. Según relató, esa diferencia en la atención la hizo sentir abandonada en medio de una pérdida total . Durante el recorrido por la vivienda, se observó que lo que antes era la sala, los cuartos y la cocina quedó cubierto por lodo. Algunos objetos permanecen enterrados y otros quedaron inservibles. La magnitud del daño muestra que la casa ya no ofrece condiciones mínimas de habitabilidad. La damnificada hizo un llamado directo al gobernador regional Antonio Pulgar , así como a autoridades municipales y eventuales candidatos, para que visiten la zona y comprueben personalmente en qué condiciones se encuentra. Remarcó que es madre sola y que necesita apoyo real para proteger a sus hijos. No obstante, también aclaró que, después de varios días, integrantes de la Municipalidad de Santa María del Valle sí llegaron hasta su vivienda y le entregaron bolsas de víveres y agua. Aunque valoró ese gesto, dejó en claro que la ayuda todavía es insuficiente frente a la magnitud de las pérdidas . Caso expone daños materiales El caso de Luz Villavicencio no solo evidencia los efectos de las lluvias, sino también la situación de vulnerabilidad en la que quedan muchas familias cuando la ayuda tarda en llegar. La pérdida de la vivienda, la exposición de menores a la intemperie y la permanencia en una zona de riesgo muestran un problema que va más allá del daño material. La transmisión también buscó movilizar apoyo ciudadano y empresarial , difundiendo un número de contacto para quienes deseen colaborar. Ese llamado refleja que, en medio de la emergencia, la solidaridad se vuelve una salida inmediata ante la insuficiencia de la respuesta institucional . Lo ocurrido en Casha vuelve a poner en agenda la necesidad de que las autoridades actúen con mayor rapidez, presencia territorial y criterios equitativos de atención . En escenarios de desastre, la prioridad no solo debe ser llegar a los lugares más visibles, sino también atender a quienes han quedado en condiciones más críticas y con menos posibilidades de recuperarse por sus propios medios.