La primera gran señal política del retorno del Senado en el Perú deja una paradoja con efectos directos sobre la gobernabilidad. Con el 25.898% de actas contabilizadas para el Senado por distrito único nacional, la ONPE ubica a Renovación Popular en el primer lugar con 16.942% de votos válidos y 741,464 adhesiones, por delante de Fuerza Popular , que alcanza 14.627% y 640,159 votos. Sin embargo, la proyección de Datum al 67.5% del conteo rápido perfila a Fuerza Popular como la fuerza con más escaños en la cámara alta y también como el bloque más numeroso del nuevo Congreso bicameral . Ese cruce entre voto y representación concentra hoy la noticia de fondo. Según el informe actualizado, Datum asigna a Fuerza Popular 22 de los 60 escaños del Senado , equivalentes al 36.7% de la cámara, mientras Juntos por el Perú aparece con 11 , Renovación Popular con 8 , el Partido del Buen Gobierno con 8 , Partido Cívico Obras con 6 y Ahora Nación con 5 . La lectura política es inmediata: quien lidera la votación parcial no necesariamente encabeza el reparto final del poder parlamentario . La diferencia no es menor porque define el mapa del Congreso que empezará a operar con dos cámaras por primera vez en décadas. La Cámara de Senadores tendrá 60 integrantes , 30 elegidos en distrito único nacional y 30 en distritos regionales; la Cámara de Diputados , en cambio, contará con 130 miembros , de los cuales 28 corresponden a escaños base y 102 a distribución proporcional según población electoral. En ese diseño, el rendimiento territorial y la cifra repartidora pesan tanto como el voto agregado, y por eso la fotografía parcial de la ONPE no coincide todavía con la proyección de curules. Votos y poder no coinciden El contraste se vuelve más nítido al revisar la tabla oficial del Senado nacional. Detrás de Renovación Popular y Fuerza Popular se ubican el Partido del Buen Gobierno con 13.882% y 607,552 votos, Ahora Nación con 8.782% y 384,343 , Partido Cívico Obras con 8.053% y 352,426 , País para Todos con 6.345% y 277,692 , y Juntos por el Perú con 5.544% y 242,641 . Esos siete partidos superan por ahora la barrera del 5% de votos válidos, mientras Primero la Gente queda debajo con 4.504% , en una zona donde cada actualización del escrutinio puede alterar el umbral de ingreso. Pero la barrera no se resuelve solo con votos. El informe recuerda que, para entrar al Senado , las organizaciones deben alcanzar al menos 5% de votos válidos a nivel nacional y también obtener un mínimo de 5% de escaños , es decir, por lo menos 3 senadores . Esa doble exigencia explica por qué la discusión ya no se limita a quién va primero en el conteo, sino a quién convierte mejor su presencia territorial en bancadas útiles . En ese terreno, Fuerza Popular aparece hoy mejor posicionada que sus competidores, aunque todavía lejos de una mayoría autónoma. Hay, además, un dato que debería ocupar un lugar central en la nota porque traduce el impacto ciudadano de esta primera elección senatorial: el peso del voto no validado . De los 5,550,079 votos emitidos , 478,703 fueron en blanco y 694,808 nulos. En conjunto, ambos suman 21.14% de la votación emitida, una proporción excepcionalmente alta para una elección que reintroduce una cédula nueva y nombres menos conocidos para buena parte del electorado. Más que una anécdota estadística, ese porcentaje sugiere un proceso todavía incompleto de familiarización ciudadana con el nuevo diseño parlamentario. Un Congreso obligado a pactar La proyección bicameral refuerza esa idea de dispersión. Datum calcula que Fuerza Popular sumaría 66 representantes entre Senado y Diputados , Juntos por el Perú 33 , Renovación Popular 28 , Partido del Buen Gobierno 27 , Partido Cívico Obras 24 y Ahora Nación 15 . El informe advierte que la fuerza más grande del Parlamento tendría 34.7% del total y aun así necesitaría alianzas para sacar adelante leyes, porque la mayoría absoluta exige 31 senadores en la cámara alta y 66 diputados en la baja. El dato es decisivo: el bloque dominante no sería suficiente para gobernar solo, y los partidos intermedios nacerían con capacidad real de bloqueo o negociación . Ese escenario vuelve estratégicos a los actores que no encabezan las tablas, pero sí inclinan votaciones. Juntos por el Perú , que en el Senado nacional aparece séptimo en votos parciales y, sin embargo, figura como segunda fuerza en la proyección de escaños, encarna con claridad esa lógica. También Renovación Popular , que hoy lidera el voto contabilizado, deberá demostrar que puede traducir ese respaldo en una estructura legislativa suficiente para disputar la agenda. Y el Partido del Buen Gobierno , que se mantiene en el tercer lugar del conteo nacional con más de 607 mil votos , conserva un margen de maniobra que puede resultar decisivo en cualquier aritmética parlamentaria. El nuevo Senado , en suma, no está ofreciendo una coronación clara sino una disputa abierta entre legitimidad electoral parcial, eficiencia territorial y capac