Ocho de los 14 niños evaluados en Pachabamba habrían dado positivo a la presencia de arsénico, según informó el alcalde del centro poblado, Yoel Acosta Rivera, quien atribuyó los resultados a exámenes realizados por el sector Salud. La autoridad reconoció, sin embargo, que todavía no tiene en su poder el informe que detalle el tipo de análisis practicado, las concentraciones encontradas ni la condición médica de los menores.
El caso mantiene en alerta a esta población de Huánuco, donde la fuente de Canaguay —la de mayor caudal para el abastecimiento local— fue retirada del sistema después de detectarse arsénico en el agua, de acuerdo con la versión del alcalde. Los habitantes dependen actualmente de fuentes de menor volumen, mientras reclaman una solución inmediata que garantice agua segura y permita determinar las consecuencias de una exposición cuyo tiempo todavía se desconoce.
“Nosotros todos bebemos esa agua. Yo también la consumo porque vivo en el centro de Pachabamba”, declaró Acosta Rivera. Su preocupación se concentra especialmente en los niños y adolescentes que durante años pudieron haber utilizado la misma fuente para beber, preparar sus alimentos y realizar sus actividades cotidianas.
Ocho menores bajo seguimiento
El alcalde señaló que fueron evaluados 14 menores y que ocho habrían presentado resultados positivos a arsénico. También anunció que serían trasladados a Lima para someterlos a seguimiento médico, pero no precisó cuándo se efectuará el viaje, qué establecimiento los atenderá ni qué entidad asumirá el procedimiento.
La información disponible tampoco permite establecer si los resultados corresponden a análisis de sangre, orina u otro tipo de muestra, ni si las concentraciones encontradas superan los valores de referencia aplicables a esas pruebas. Por ello, el informe del sector Salud será determinante para conocer el alcance clínico del hallazgo y las medidas que necesita cada menor.
Hasta el momento, según el testimonio de Acosta, las familias no han identificado enfermedades que puedan relacionar directamente con el consumo del agua. Los estudios médicos deberán establecer si existe alguna afectación y evitar que una sospecha sea presentada anticipadamente como diagnóstico.
“No quisiéramos que mañana aparezcan enfermedades que puedan dañar su salud. Son niños y jóvenes que tienen un futuro por delante”, manifestó.
El problema se conocía desde 2025
Acosta Rivera sostuvo que la presencia de arsénico en el agua fue advertida en noviembre de 2025, luego de una evaluación de metales realizada por personal vinculado al puesto de salud. Según su versión, el resultado mostró una concentración superior al límite permitido para consumo humano, aunque la cifra exacta y su unidad deberán verificarse en el reporte técnico correspondiente.
La autoridad indicó que Pachabamba desconoce cuánto tiempo estuvo expuesta al agua de Canaguay porque anteriormente no se habrían efectuado pruebas similares. “De repente fueron cinco, diez o veinte años. No lo conocemos porque no había una prueba”, declaró.
Aunque la principal captación fue finalmente cerrada, el alcalde cuestionó que no se hubiera implementado simultáneamente una alternativa suficiente. Explicó que la población se abastece ahora de Matuquilla, Rángola y otra fuente de reducido caudal. Estas captaciones, afirmó, no proporcionarían el mismo volumen que Canaguay.
El corte evitó que el agua cuestionada continuara ingresando al sistema, pero dejó abierto el problema fundamental: garantizar un suministro continuo, suficiente y seguro para las familias.
Reclaman una intervención inmediata
Acosta aseguró que las autoridades de Pachabamba y la Junta Administradora de Servicios de Saneamiento presentaron documentos y participaron en reuniones para solicitar ayuda, pero —según su declaración— todavía no han recibido una solución definitiva.
El pedido inmediato al Consejo Regional de Huánuco comprende la asignación de recursos para una intervención de emergencia, la evaluación de una Inversión de Optimización, Ampliación Marginal, Rehabilitación y Reposición (IOARR) y el envío temporal de cisternas y recipientes para almacenar agua segura.
También planteó evaluar sistemas de tratamiento, como filtros especializados u ósmosis inversa, pero cualquier alternativa deberá ser definida técnicamente después de identificar la concentración y el origen del arsénico.
Acosta descartó que existan actividades mineras legales o informales dentro de su jurisdicción y dijo desconocer la causa de la contaminación. Por tanto, no existe todavía información suficiente para atribuir el arsénico a la minería, a las características naturales del subsuelo o a otra fuente.
“Mientras ellos toman agua de calidad, nosotros estamos en esta situación. Nosotros también somos huanuqueños”, expresó el alcalde al reclamar una respuesta articulada de las autoridades sanitarias, municipales y regionales.
El siguiente paso será conocer el informe completo de los análisis practicados a los menores y al agua, definir el seguimiento médico y establecer qué entidad garantizará el abastecimiento de emergencia y la solución permanente para Pachabamba.










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