La situación en el sector Suchiman, en la provincia de Marañón, se ha tornado crítica tras varios días de lluvias torrenciales que han provocado deslizamientos de tierra, caída de rocas y la pérdida progresiva de la plataforma vial que conecta Huacrachuco con diversos centros poblados y la costa. Transportistas y pasajeros han expresado su preocupación por el grave estado de la carretera, que permanece restringida debido a los constantes derrumbes.
Asimismo, se reportó el desabastecimiento progresivo de alimentos de primera necesidad en Huacrachuco y zonas aledañas, debido al bloqueo de la principal vía que la conecta con otras provincias.
De acuerdo con reportes de conductores que transitan por la zona, el tramo más afectado se extiende desde el puente Suchiman hasta el puente Comaru, donde las precipitaciones han activado quebradas y generado huaycos que han sepultado parte de la vía. En algunos sectores, la carretera prácticamente ha desaparecido, dificultando el tránsito vehicular y generando riesgo permanente para quienes intentan cruzar.
Desde el miércoles de la semana pasada se registran emergencias continuas en esta ruta. Aunque en algunos momentos se logró restablecer el tránsito de manera temporal, las lluvias persistentes obligaron nuevamente a restringir el pase vehicular hasta nuevo aviso para evitar accidentes.
Hasta el último domingo se había autorizado el tránsito vehicular al 100 % solo hasta las 6 de la tarde, mientras que durante el resto del día se habilitaron dos horarios de pase exclusivamente peatonal para permitir que algunos pobladores puedan trasladarse entre las localidades afectadas.
Transportistas y pasajeros en riesgo
Las intensas precipitaciones también afectan el tramo que atraviesa San Buenaventura, donde continúan registrándose deslizamientos de piedras y tierra desde las laderas hacia la carretera, lo que representa un peligro constante para quienes intentan cruzar la zona.
Imágenes difundidas por transportistas muestran cómo la lluvia sigue deteriorando la vía, provocando nuevos derrumbes que reducen el espacio de circulación y aumentan el riesgo de accidentes. A pesar de las advertencias, algunos pasajeros continúan arriesgando su vida al atravesar a pie el tramo afectado, incluso en sectores donde la carretera se encuentra al borde de profundos abismos.
La emergencia también ha comenzado a generar problemas de abastecimiento de alimentos en la zona. Comerciantes y pobladores advierten que la interrupción de la vía está provocando escasez de productos de primera necesidad, como cebolla, tomate, pollo y otros alimentos básicos, debido a que actualmente no se puede viajar con normalidad desde San Buenaventura hacia otros mercados.
Buscan recuperar vía bloqueada
Ante la magnitud de los daños, el consorcio Horus 1 inició trabajos para retirar toneladas de rocas, tierra y lodo que han sepultado varios tramos de la carretera. Las labores se concentran en la limpieza de derrumbes y la recuperación de la plataforma vial para restablecer el tránsito de manera segura.
Sin embargo, las condiciones climáticas continúan dificultando las labores, ya que las lluvias siguen activando quebradas y generando nuevos deslizamientos en distintos puntos del corredor vial.
La gravedad de la situación quedó evidenciada la semana pasada cuando un padre de familia solicitó desesperadamente la reapertura de la carretera para trasladar a su hija recién nacida a un hospital, debido a que la menor requería atención médica urgente y la interrupción de la vía impedía su traslado oportuno.
Mientras tanto, transportistas y pobladores exhortan a las autoridades a acelerar las acciones de emergencia y reforzar la intervención en la zona, ya que la carretera constituye una ruta clave para el transporte de pasajeros, alimentos y productos hacia Huacrachuco y las localidades del Marañón.










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