La basura de cinco distritos de Huánuco va a parar a un mismo lugar, y ese lugar se está llenando mucho más rápido de lo previsto. El alcalde provincial, Antonio Jara Gallardo, admitió que el relleno sanitario de Chilepampa, construido por el Ministerio del Ambiente (Minam) y pensado, según él, para durar entre ocho y diez años, “no nos está durando ni dos años por el mal manejo que se le ha dado”. Lo dijo en el Parque Infantil, a pocos días de que la provincia elija a su sucesor.
Jara sostuvo que, como alcalde, no dio la conformidad a la obra “porque no está concluido cumpliendo los parámetros técnicos”, y atribuyó la responsabilidad de la ejecución al Minam. En mayo, este diario informó que el Minam avaló la obra mientras la Fiscalía ambiental advertía fisuras, tuberías mal instaladas y fallas en las pozas de lixiviados. Jara advirtió, además, que el relleno “está ya llegando a los asentamientos” vecinos. “Hay que ser consciente y decirle al pueblo con la realidad”, afirmó.
¿Cuánto tiempo le queda al relleno?
Según el alcalde, la vida útil del relleno vencía en promedio el 31 de julio de este año. Con presupuesto municipal la extendió primero hasta el 31 de diciembre de 2026 y ahora trabaja para estirarla hasta el 31 de diciembre de 2027. No quiso quedarse en diciembre, explicó, para no entregar el problema sin margen a la próxima autoridad.
La cifra que hoy da Jara es la más baja de todas las que ha manejado la propia Municipalidad. En mayo de 2025, cuando el relleno estaba por entrar en funcionamiento, el gerente municipal de Gestión Ambiental, Lorenzo Silva, calculó dos celdas de tres años cada una: seis años de vida útil. En noviembre de ese año, funcionarios municipales ya hablaban de diez años si la población segregaba sus residuos y de apenas tres si no lo hacía; el portal de la propia comuna mencionó cinco años con segregación. Ahora, el alcalde habla de menos de dos. La advertencia tampoco es nueva: en 2025, el alcalde del centro poblado de Santo Domingo de Nauyan, Manuel Salvador Martínez, alertó que el mal uso podía reducir la vida útil a menos de dos años, y denunció moscas, malos olores y polvo sobre más de cien familias vecinas.
Las cuentas de la basura
Jara también desarmó la promesa de industrializar la basura que, dijo, repiten algunos candidatos sin informarse. Conversó con tres empresas y todas pusieron el mismo primer requisito: 500 toneladas diarias de residuos sólidos, volumen con el que una planta rendiría a la municipalidad una utilidad de diez millones de dólares al año. “Hoy en día, Huánuco, Pillco Marca, Amarilis, contamos a Santa María del Valle y Churubamba (…) no llegamos a 250 toneladas”, precisó.
Los registros públicos confirman esa distancia. En abril de 2026, cuando el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) intervino Chilepampa por pozas de lixiviados saturadas y basura sin cubrir, se informó que el relleno recibía unas 150 toneladas diarias. En 2025, la Municipalidad calculaba que la provincia generaba entre 200 y 210 toneladas al día. En cualquiera de esos escenarios, Huánuco produce menos de la mitad de lo que ese negocio exige.
La PTAR, la otra obra que no espera
En la misma lista de urgencias, Jara puso la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR), a la que en la entrevista llamó “el PETAR”. “Sin PETAR no podemos entrar al programa de grandes ciudades”, sostuvo, y contó que una senadora por Lima se reunió con el ministro de Vivienda para tratar exclusivamente ese proyecto. En junio, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) lo desactivó de su banco de inversiones después de que el Consejo Regional rechazara el cambio de uso del terreno del humedal de Huachog, indispensable para construirla. Entonces, Jara responsabilizó a la gestión del gobernador Antonio Pulgar.
Tres meses para empezar
El alcalde enmarcó todo en la transferencia de mando. “Acá no hay que trabajar con egoísmo, acá hay que mirar a Huánuco”, dijo, y ofreció abrir su despacho a quien gane el 4 de octubre. Recordó que su antecesor nunca lo invitó y reconoció que, hasta ahora, ningún candidato lo ha visitado. Contó que lo hicieron recapacitar los tres días de paro en que se tomó la carretera, cuando la ciudad vio en qué se convierte sin un lugar para su basura. “No estoy alarmando a la ciudad”, precisó. “Pero esa próxima autoridad no puede empezar el 2 de enero. Tenemos 3 meses para empezar a trabajar”.
Quien asuma la alcaldía el 1 de enero heredará un relleno con fecha de caducidad y una planta de aguas residuales cuyo proyecto quedó desactivado en junio. Según las cuentas del propio alcalde saliente, el reloj corre hasta diciembre de 2027.










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