Casi el 50% de la población de Huánuco se encuentra en nivel de riesgo alto o muy alto frente a posibles emergencias por el Fenómeno El Niño, según advirtió Alonso Romero Boadilla, director regional de Gestión del Riesgo de Desastres. El funcionario señaló que Huánuco aparece como la tercera región con mayor población expuesta, debido a viviendas ubicadas en fajas ribereñas, zonas de fuertes pendientes y áreas cercanas a vías vulnerables.
Romero indicó que el calentamiento del mar ya muestra señales de incidencia a nivel nacional y que el evento 2026-2027 podría tener características inusuales. Según explicó, a diferencia de episodios anteriores como los de 1982-1983, 1998 o el Niño Costero de 2017, los análisis actuales apuntan a lluvias, sequías y bajas temperaturas con efectos más extendidos.
El director regional sostuvo que el fenómeno empezaría a sentirse desde julio, con lluvias iniciales en el norte y variaciones climáticas en otras zonas del país. Frente a ese escenario, afirmó que los gobiernos regionales, locales y el Ejecutivo nacional deben concentrarse en dos líneas de acción: reducción del riesgo y preparación de la población.
Municipios bajo presión
Romero señaló que la reducción del riesgo pasa por descolmatar ríos y quebradas, disponer maquinaria, garantizar combustible y preparar a la población. También remarcó que los gobiernos locales deben contar con un stock mínimo de bienes de ayuda humanitaria para atender a sus vecinos en caso de emergencia.
El funcionario advirtió que la responsabilidad no recae solo en el Gobierno Regional. Según explicó, los municipios son parte central del sistema de gestión de riesgo porque los alcaldes presiden sus grupos de trabajo de Defensa Civil. Por ello, sostuvo que las gerencias municipales deben funcionar con personal preparado y no depender únicamente del secretario técnico.
De acuerdo con Romero, entre 35 y 40 gobiernos locales de Huánuco se encuentran en situación crítica, según evaluaciones vinculadas a la gestión del riesgo. El funcionario indicó que esta información puede revisarse en plataformas públicas como la Encuesta Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres y los reportes presupuestales del programa 068.
El Gobierno Regional, según el mismo funcionario, viene formando brigadistas para situaciones de emergencia. Mencionó una capacitación desarrollada en Leoncio Prado, donde se formaron 35 profesionales, y otra jornada en el Centro de Operación de Emergencia de Huánuco.
Combustible, maquinaria y carreteras críticas
El gobernador Antonio Pulgar afirmó, en otra declaración, que la región recibió un reconocimiento en Defensa Civil junto con Ucayali y Puno. Según dijo, Huánuco distribuyó más de 900 toneladas de ayuda y ahora entregará cerca de 7,950 galones de combustible a distritos como Rondos, Punchao, Baños, San Pedro de Chaulán, Puños, Mariano Dámaso Beraún y Cholón.
Pulgar sostuvo que el combustible servirá para prevenir y atender emergencias vinculadas al friaje, incendios forestales y huaycos. También indicó que se evalúan descolmataciones, disponibilidad de equipos y traslado de maquinaria regional hacia zonas críticas.
El gobernador reconoció retrasos en la llegada de maquinaria que, según dijo, estaba prevista para el 15 de mayo. Afirmó que el problema fue superado y que los equipos llegarán la primera semana de julio para ser distribuidos por provincias. Mientras tanto, aseguró que la maquinaria del Gobierno Regional también será puesta a disposición de emergencias.
La situación de las vías aparece como otro frente vulnerable. Pulgar cuestionó el estado de la carretera hacia Tingo María y pidió mayor intervención de Provías Nacional, aunque reconoció que el Gobierno Regional también colocará maquinaria y ambulancias para evitar problemas durante la fiesta de San Juan. Mencionó además puntos como Tambillo Grande, Lauricocha, Rondos, Baños, Puerto Inca y sectores donde se requiere atención con maquinaria.
La advertencia de Romero y los anuncios de Pulgar colocan a Huánuco ante una prueba de coordinación territorial. Si el fenómeno se intensifica desde julio, el impacto no dependerá solo de la lluvia, el frío o los deslizamientos, sino de cuánto hayan avanzado los municipios en limpiar quebradas, formar brigadas, ubicar rutas de evacuación y responder antes de que la emergencia alcance a las familias más expuestas.








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