Los consejos de participación juvenil de Huánuco existen en la norma, pero en la práctica no logran convertirse en espacios reales de decisión. Así lo plantea una columna publicada por la Red Interquorum Huánuco, firmada por Luz Clarita Isidro León, que cuestiona la distancia entre el discurso de campaña y la participación efectiva de los jóvenes en las decisiones públicas de la región.
El texto describe una escena recurrente en cada proceso electoral regional y municipal: un candidato sube a una tarima, menciona a «la juventud», promete becas, capacitaciones y puestos de trabajo, se toma una fotografía con un grupo y desaparece hasta la próxima campaña. Lo que rara vez ocurre, señala la autora, es que esa misma autoridad invite a los jóvenes a la mesa donde se decide el presupuesto, la educación o el empleo.
Según la columna, la baja participación no responde a falta de vocación. La autora afirma que ha visto a jóvenes organizar brigadas ambientales, colectivos culturales y redes de apoyo frente a la violencia de género. Lo que falta, sostiene, es una arquitectura institucional capaz de canalizar esa energía hacia decisiones concretas.
Consejos juveniles: de la ceremonia al vacío
La columna identifica a los consejos de participación juvenil como la figura llamada a tender un puente entre las juventudes y el Gobierno Regional, así como con las municipalidades provinciales y distritales. Sin embargo, afirma que esa figura funciona como una escenografía: se cumple el trámite de crearla, se organiza una ceremonia de instalación, se reparten diplomas y fotografías, y luego la iniciativa se apaga por falta de reglas claras, continuidad y voluntad política.
El texto plantea que fortalecer estos consejos no exige inventar nada nuevo, sino tomarse en serio lo ya anunciado. Entre las medidas que propone figuran reglamentos internos precisos —hoy inexistentes o dispersos según la autora—, procedimientos claros para elevar propuestas ante el Consejo Regional y los concejos municipales, y la obligación de responderlas formalmente.
La columna también pide capacitar a los integrantes de estos espacios en gestión pública, para que lleguen a cada mesa de negociación con argumentos sólidos, y garantizar elecciones internas transparentes y verificables que reflejen la diversidad de la Huánuco joven, urbana y rural, estudiantil y trabajadora.
El telón de fondo demográfico
El reclamo se produce en un contexto de cambio en la estructura de la población. Según los primeros resultados oficiales del Censo Nacional 2025 presentados por el INEI, el Perú alcanzó los 34 millones 157 mil 732 habitantes y los adultos mayores de 60 años subieron de 11.7% a 14.8% entre 2017 y 2025, mientras los menores de 15 años bajaron de 26.5% a 22.7%.
En Huánuco, el cambio demográfico llega con una dificultad adicional: la región todavía no cuenta con una cifra oficial departamental cerrada. El Censo 2017 registró 721 047 habitantes, la proyección del INEI al 2021 estimó 758 416 y la ODEI Huánuco calculaba antes del operativo censal que la población regional podía bordear los 800 000 habitantes.
De acuerdo con el informe del INEI, Huánuco registra 13.8% de adultos mayores, por debajo del promedio nacional de 14.8%, pero dentro de la misma tendencia estructural. El índice de envejecimiento nacional pasó de 44 a 65 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años, el nivel más alto de la historia censal.
La concentración urbana agrava el reto de planificación. Según los datos citados en el informe, los distritos de Huánuco, Amarilis y Rupa Rupa-Tingo María reúnen 257 108 personas, más del 30% del departamento, mientras distritos rurales como Queropalca, en Lauricocha, apenas registran 912 habitantes.
Cobertura censal y presupuesto en juego
El operativo censal alcanzó en Huánuco una cobertura de 85.3%, porcentaje que ubicó a la región entre los 10 departamentos con mejor desempeño nacional. Según el informe, participaron 904 censistas distribuidos en las 11 provincias: 300 en Huánuco, 188 en Leoncio Prado, 84 en Yarowilca, 80 en Huamalíes, 76 en Pachitea y Ambo, 52 en Puerto Inca y 48 en Dos de Mayo.
A nivel nacional, el INEI reportó 11 millones 570 mil 678 viviendas censadas, equivalentes al 83.2% de la meta total de 13 millones 902 mil 909 hogares. Gaspar Morán Flores, jefe del INEI, informó que la tasa de omisión nacional fue de 4.25%, considerada la segunda más baja de Sudamérica.
La cifra final de Huánuco será decisiva para el Presupuesto 2027. De acuerdo con el informe base, cada habitante registrado influye en transferencias como FONCOMUN, canon y sobrecanon, y una omisión censal de 4.25% podría representar entre S/ 12 millones y S/ 18 millones menos por año para la región.
Salud, educación y conectividad bajo presión
El envejecimiento obligará a redimensionar la oferta sanitaria regional. El informe advierte que Lauricocha, Huacaybamba y Marañón figuran entre las provincias con menor infraestructura sanitaria y mayor envejecimiento rural, lo que coloca a la población adulta mayor en una posición más vulnerable frente al acceso a servicios especializados.
La educación también enfrentará ajustes. Si los menores de 15 años representan ahora el 22.7% de la población nacional, el informe advierte que muchas escuelas rurales operan con matrículas reducidas, mientras Huánuco arrastra una tasa de analfabetismo de 12.7% al 2017, con una brecha mayor entre mujeres y zonas rurales.
El Censo 2025 también recogió por primera vez información sobre internet domiciliario, smartphones y conectividad por hogar, resultados que serán claves para planificar políticas públicas en la región.
La columna cierra con una petición a quienes aspiran a gobernar: que dejen de usar a los jóvenes como telón de fondo para una fotografía de campaña y den a los consejos de juventud la estructura, la formación y el peso real que, según la autora, merecen.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.